Aprovechándome de mí mismo, y robándome tiempo de descanso (soy un jefe tirano y cruel conmigo mismo, no me dejo ni salir a desayunar) me pongo a escribir. Este arte que me tiene frito porque no tengo tiempo de verdad para ejercerlo y lo hago en los ratos que me siso como buen empresario y pobre trabajador. Hoy no quiero hablar de la política del empleo, solo me que me gusta divagar, pero eso ya lo sabéis.
Hoy quiero hablar de unas cervezas que no son para todos los públicos. Más que nada porque son poco conocidos, y algunas de ellas cabe la posibilidad de que no os gusten, por las características que las hacen poco frecuentes, pero que para mí son especialmente geniales. Empecemos pues:

Oscura y consistente, esta cerveza presenta sabores, por lo general, ácidos, notas de vinagre, frutos rojos, frutos secos, uvas y pasas. Duchesse de Bourgogne es su mayor representante. Aunque también podemos probar con Rodenbach, más ligera o Bourgogne des Flandres, más dulce.Personalmente me encantan las Cuvée Brut y Goudenband de Liefmans... La primera de estas se elabora como la segunda, pero se le añaden cerezas de temporada... Un par de delicias como las que no hay.
Lámbicas: O cervezas de fermentación espontánea. No es que surjan de la arquebiosis, como se creía antaño, pero sí que es cierto que las levaduras no se añaden por mano humana.
Igual que en la producción primera de la cerveza, las levaduras que flotan por el aire entran en contacto con el caldo, así como algunos tipos de bacterias. Son un estilo que solo se produce en Bélgica debido a que estas levaduras tan concretas solo viven por esas latitudes.

Por obtener, se obtienen cervezas ácidas, de fondo maltoso y toques afrutados, de madera, etc.
A algunas versiones de estas cervezas, lo que se les añade son zumos de frutas. El más común: cereza. O como ellos llaman a estas versiones: Kriek. Frambuesa, melocotón, arándanos o manzana son otras frutas también utilizadas. Lindemans Faro y Lindemans Gueuze: las más comunes y más conocidas que encontraréis en la tienda. Algún día cercano (sin presiones) traeré más lámbicas, pero por el momento, no son demasiado conocidas y pocos os atrevéis con ellas.
De frutas tengo varias, pero esta es una que tiene una acogida brutal, Liefmans Fruitesse. Elaborada con cinco frutos rojos. Una piruleta, vamos.
Californian Common: O... No hay más nombres para ella. Cerveza ligera debido a su fermentación Lager, nació de un fallo en las temperaturas de fermentación, que eran más elevadas de lo adecuado para que esta levadura funcione a pleno rendimiento. En consecuencia, tenemos una cerveza con más cuerpo en boca, afrutada y de paso limpio, notas de madera y fresca, fresca. Anchor Steam Beer, la primera y la original es la principal representante en el globo. De aquí, han surgido un par de estas hermosas criaturas "vivas": Bonaplata de Minera, y A California no hi ha Guardia Civil, colaboración entre La Pirata y Calavera.
Este último estilo sí que es para todos los públicos... pero se me ha colado como una lagartija de una enredadera. No, la verdad es que la he dejado entrar por sus curiosas características organolépticas y su proceso de elaboración.

-Rauchbier, de estilo alemán y baja fermentación. Schlenkerla Märzen es un pedazo de rauch con
sabor muy intenso. Mucho.
Al estilo Bamberg, pero hecha aquí, Fumada de Glops. Intensa, pero no fuerte como para darte un algo.
-Rauchweizen, de trigo al estilo alemán, alta fermentación. Schlenkerla Weizen es un pedazo de rauch con sabor menos intenso que su hermana, la Märzen.

Hay otras ahumadas, pero carezco de ellas, con lo que no me atrevo a marcarme un tanto hablando de ellas...
Creo que ya estamos por hoy... Se me hace la hora de cerrar, tengo hambre y me quiero ir a casa...
En fin, queridos todos. Me despido sin demasiadas florituras.
Portaros bien, como siempre, apoyad a las artesanas, y si encontráis una que no vale nada, dadle otra oportunidad otro día. Nunca se sabe...
Salud.