Hola a todos queridos míos. Hoy estoy un poco triste, y con sueño de más. Se me han acabado las vacaciones... y el fin de semana. No es que fueran largas, pero eran mías.
En fin. Vuelta al curro como todo el mundo, y vuelta a mis escrituras. La entrada de hoy no es para deciros que estoy cansado, que también. Es para daros la tabarra con mis días por Praga. Sí, señoría, en Praga. La capital de la República Checa. País donde nacieron los conceptos de filtrado de la cerveza y donde nació el estilo más
No es que no me gusten las Pils, evidentemente, es que la mayoría de las cervezas que te puedes encontrar en el mercado son eso. Y aunque sea la cuna, no siempre en los orígenes saben mantenerse a la vanguardia.
Igual no me explico bien... Staropramen, Budejoviky, Pilsner Urquell y Krusovice son las cerveceras más consumidas y exportadas de esa república, con lo que las encontramos aquí en la mayoría de grandes superficies, y allí en todos los bares. ¿Queda más claro?
Cuando dije que iba a Praga muchos me dijeron que me iba a poner fino filipino bebiendo. Cuan equivocados estaban. Sí, la cerveza es muy barata. Más que el agua o los refrescos gaseosos, pero es que es normal. Es lo que más se consume y lo que más se produce. Y no se puede decir que sus cervezas sean un producto que pueda llegar a ser caro. Además, a mí me gusta, cuando voy a alguna parte fuera de mi radio habitual de paseo, catar las cervezas de la zona, pero "cohone", si me pones eso, ya no lo quiero. Es como si un belga le diera por querer catar una de nuestras industriales con nombre de forma celeste de cinco puntas y apellido bávaro, producto que ya se encuentran es sus supermercados... Sí, si el personaje en cuestión solo quiere pimplar, lo entiendo, pero yo no soy de esos. Yo me decanto por encontrar algo con encanto, algo único, algo que tenga esencia, y bebérmelo.
Paseando y dando una vuelta de reconocimiento por la zona del Puente de Carlos IV, vi un par de cosas interesantes... hasta que me fijé mejor y vi que solo en apariencia. Como ir a Madrid y ver una cerveza que no habías visto y descubrir que es la nueva etiqueta de Mahou, o pasear por Amsterdam y ver una botella edición especial de Heineken, para entendernos. La primera cosa fue un Minisupermercado (si es que los términos no se contradicen a sí mismos e implosiona el mundo...).
Me quedé con ganas de más. De algo mejor. No tuvimos que callejear demasiado para llegar de casualidad a un sitio que ofrece seis tipos de cerveza artesana de producción propia. Una minipivovar con restaurante incluido. Una delicia: U Tří růží (Las tres rosas) se llama el lugar.
Es precioso, y como podréis ver, tienen unas curiosas ornamentaciones con cuadros, ilustraciones y murales pintados en la pared. Además de poseer diversos diplomas certificados de concursos. Unos cracks de aúpa.
Por si sentís curiosidad: http://www.u3r.cz/
-Una Rye Ale como ninguna. Bueno, miento... como la que mi amigo Alex ha estado elaborando para Forn Baltà. Excelente equilibrio entre el amargo suave y los sabores del centeno. Creo que es algo superior dentro de algo no clasificado como "pepino" (pepino son aquellas cervezas con gusto y aromas extremos que te llevan a alucinar pepinillos).
-Una Viena Red (Lager roja) que resultó estar ligeramente contaminada con bacterias. No me importó, eso me reafirmaba que es artesana. Como digo no me importó porque hay dos tipos de artesanos cerveceros: los que han tenido una contaminación y los que la han de tener. No me he muerto.
-Una Černý (Negra Lager checa) de notas frescas y fondo acaramelado. Excelente y mejor que la Kozel, sin duda alguna.
-Una Pale Ale al estilo inglés con unas notas tan refrescantes como amargas. Excelente y la mejor de las cuatro. Qué cuerpo, que aromas, que crema...
Cuando ya has catado eso, no te queda mucho por lo que vivir... ahí.Ni os suplico que vayáis a verlo, ni os digo lo contrario. Si eres curioso, debe ser curioso de ver. Si tienes demasiada información el la cabeza como yo... es un paseo curioso (por lo que se ve desde fuera y por lo que se intuye dado el tamaño) por lo conocido.
Antes de marchar, como última voluntad de alguien que se le acaban los días de descansar fuera de sus fronteras, fuimos a un hipermercado de la Tesco. Ahí había para dar y tomar...
...de Lagers, vamos. En grandes cantidades y ocupando un cuarto de pasillo con cada marca. Lo que se dice variedad... bueno... tenían un pasillo aparte para las sin alcohol. Un Callecuatro, (antes conocidos como Continhente) de aquí, tiene más o menos la misma cantidad de cervezas locales y de importación. Me gustó ver más variedad (incluso Bernard o Klaster que ya las he catado) que por la calle. Pero creo que eso es habitual en cualquier sitio.
No mentiré diciendo que cargué como un cosaco, porque yo no facturo maletas para cuatro días. Ni diré que todo lo que había eran Lagers sin nada especial. Algúna que otra especialidad se podía ver, pero como he dicho, el último día y sin facturar maletas, acompañado por una mujer que no me deja beber como dictan estos viajes (¡Ah, hola cariño! Te quieroooooo... [a ver si cuela y no se enfada...]).
Del resto del viaje, no os hablo porque,
1º- Es mi tiempo libre.
2º- No hay nada interesante en él (hablando de cerveza).
Si eso, me despido no sin antes dejaros una muestra de los carteles que hay por ahí. Sed buenos, y si vais a beber alguna pils, por el amor de Ceres y Gambrinus... que no sea Cruzcampo.
Salud.