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"La cerveza es la muestra de que Dios nos ama y quiere que seamos felices".

lunes, 29 de diciembre de 2014

In Memoriam, Iaio Enric.

Buenas de nuevo queridos todos.

Al parecer tengo un poco de tiempo y me lo paso delante de un ordenador tecleando. Soy un caso. podría estar delante de una "tablet" dándole caña a unos caramelos, pero he preferido escribir. El día menos pensado me hago escritor (no penséis que no lo he intentado ya...).

La entrada de hoy es algo especial para mí. Es en memoria de mi difunto abuelo, D.E.P.

Luchador de una guerra que nadie pidió, se hizo mayor al lado de mi abuela, tuvo una niña que falleció muy pequeña. Tuvo a mi tío, y más tarde, a mi madre. Todo esto lo se, pero no lo he vivido yo. Lo siguiente sí lo he vivido.

Mi abuelo era un hombre grande, desde el punto de vista de un niño de 10 años, que es cuando se me fue. Tenía bigote y se peinaba para atrás. Tenía uno de esos cacharros donde ponía su pastilla de jabón  y con una brocha mojada hacía espuma, se la pasaba por la cara y luego se afeitaba. Cada mañana desde que tengo memoria.

Era un hombre amable y bueno. Nunca me puso una mano encima (porque yo era más rápido que él... que si no alguna ostia me hubiera caído por mamoncete). Cuidaba del periquito de la casa. El día que el abuelo faltó, el periquito murió de pena. Era del Barça, por si las moscas, lo aclaro.

Muchas noches, antes de irme a mi cama, me tumbaba en la suya y me explicaba historias divertidas. En muchas de ellas, nosotros éramos los protagonistas. Más adelante comprendí que no eran historias divertidas. Eran anécdotas de la guerra que disfrazaba y pintaba de ilusión.
Jugaba conmigo al escondite, pero siempre se escondía detrás de las cortinas. Era divertido.

Algunas veces, salía a pasear y me llevaba con él. Me llevaba por el pueblo (no parece tan idílico cuando te haces mayor y ves en qué se ha convertido... me he criado en San Adrià de Besós, tocando San Roque. Algo que hoy es un cruce entre Pakistán y La Mina). Al mercado, donde ayudaba a un señor con una parada de hierbas y especias, por el río (el Besós... sí), etc.

Todos los recuerdos son especiales, pero hay un recuerdo que siempre me viene a la mente:

Mi yayo (así lo llamaba), muchas noches cenaba sopa de farigola (tomillo, en castellano; Thymus vulgaris, en latín).
La sopa de farigola se elabora de una manera muy simple: con pan duro de días, se hacen rebanadas que se tuestan o fríen en una paella. Encima, se vierte una cocción de tomillo seco en rama. Con el agua casi hirviendo, se rompe encima del plato un huevo, se le hecha una pizca de sal, y aceite de oliva.

Esa sopa casera tan especial que comió durante años, impregnaba la casa de un olor muy especial. Era para él un manjar, y para la casa, un bálsamo oloroso.

En memoria de mi querido abuelo, he querido hacer una receta de cerveza que me ha preparado mi amigo Àlex, de Glops. El resultado de este "In Memoriam", ha sido una cerveza de trigo tostado con tomillo. Sedosa, suave, balsámica y aromática Iaio Enric es ya una realidad.

Os animo a todos a probarla. Es increíblemente versátil en cuanto a maridajes se refiere: carnes rojas, blancas, aves, frutos secos, pescado azul, quesos semi o curados, estofados, picantes y embutidos.





















Te hecho de menos, yayo, pero ya te tengo un poco más cerca.

En fin, no me quiero poner ñoño, que intento mantener una imagen de tipo duro, y con lágrimas no se consigue eso.

Prosigamos. Esta cerveza, tiene una gasificación tremendamente baja, con lo que recomiendo lo siguiente:

Ponemos la botella en horizontal. Vamos, tumbada. Hacemos rodillo con ella varias veces de manera que el poso de las levaduras se entremezcle con el caldo. La ponemos de nuevo de pie. Cogemos un vaso lo suficientemente grande como para que entre toda la botella -recomiendo una copa modelo Munich Bavaria (los modelos de copa más usados en las cervezas de bar de toda la vida), una pinta o weissglass (el vaso de las cervezas de trigo, sí, ese tan largo y con curvas)-. Lo ponemos encima de la botella haciendo que entre todo el envase dentro y toque el fondo de la copa barra vaso. Le damos la vuelta rápido de forma que la botella quede bocabajo y el vaso boca arriba. Comenzamos a levantar poco a poco dejando que le entre aire a la botella que mantendremos totalmente vertical mientras el líquido va cayendo y haciendo "blop, blop".

Por si acaso mis torpes palabras escritas no llegan a vuestros cerebros como tengo intención, os voy a dejar un vídeo gravado para que quede constancia de cómo hacerlo sin miedo y sin peligro.





Bueno, queridos todos. Os dejo con vuestras vidas. Yo intentaré seguir la mía como me enseñaron mis mayores, entre ellos, mi yayo: de forma íntegra.

Sed felices, no hagáis lo que yo no haría, que es poco, tened cuidado con lo que bebéis por ahí. Que no os engañen y os pongan refrescos con alcohol si pedís una cerveza.

Salud.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

No aptas para todos los públicos(?).

Buenas de nuevo a todos queridos míos.

Aprovechándome de mí mismo, y robándome tiempo de descanso (soy un jefe tirano y cruel conmigo mismo, no me dejo ni salir a desayunar) me pongo a escribir. Este arte que me tiene frito porque no tengo tiempo de verdad para ejercerlo y lo hago en los ratos que me siso como buen empresario y pobre trabajador. Hoy no quiero hablar de la política del empleo, solo me que me gusta divagar, pero eso ya lo sabéis.

Hoy quiero hablar de unas cervezas que no son para todos los públicos. Más que nada porque son poco conocidos, y algunas de ellas cabe la posibilidad de que no os gusten, por las características que las hacen poco frecuentes, pero que para mí son especialmente geniales. Empecemos pues:

Sour Red: O roja flamenca, esta cerveza lejos de ser una señora vestida con topos de lunares en fondo carmesí, es un estilo de la región de Flandes característico por sus aromas y sabores tan semejantes al vino. ¿Cómo puede ser esto? Esto se debe en parte por su "contaminación" deliberada de Brettanomyces y al dejarlas madurar en barricas de madera donde ha madurado vino antes, y en parte por lo de dejarlas en las barricas, que adquiere sus sabores.
Oscura y consistente, esta cerveza presenta sabores, por lo general, ácidos, notas de vinagre, frutos rojos, frutos secos, uvas y pasas. Duchesse de Bourgogne es su mayor representante. Aunque también podemos probar con Rodenbach, más ligera o Bourgogne des Flandres, más dulce.Personalmente me encantan las Cuvée Brut y Goudenband de Liefmans... La primera de estas se elabora como la segunda, pero se le añaden cerezas de temporada... Un par de delicias como las que no hay.

Lámbicas: O cervezas de fermentación espontánea. No es que surjan de la arquebiosis, como se creía antaño, pero sí que es cierto que las levaduras no se añaden por mano humana.
Igual que en la producción primera de la cerveza, las levaduras que flotan por el aire entran en contacto con el caldo, así como algunos tipos de bacterias. Son un estilo que solo se produce en Bélgica debido a que estas levaduras tan concretas solo viven por esas latitudes.
Para ayudar a las sucesivas fermentaciones, se le va añadiendo azúcares. Estas maravillas rondan entre uno (las más jóvenes) y cinco años (las más viejas-Oude-) de maduración.
Por obtener, se obtienen cervezas ácidas, de fondo maltoso y toques afrutados, de madera, etc.
A algunas versiones de estas cervezas, lo que se les añade son zumos de frutas. El más común: cereza. O como ellos llaman a estas versiones: Kriek. Frambuesa, melocotón, arándanos o manzana son otras frutas también utilizadas. Lindemans Faro y Lindemans Gueuze: las más comunes y más conocidas que encontraréis en la tienda. Algún día cercano (sin presiones) traeré más lámbicas, pero por el momento, no son demasiado conocidas y pocos os atrevéis con ellas.
De frutas tengo varias, pero esta es una que tiene una acogida brutal, Liefmans Fruitesse. Elaborada con cinco frutos rojos. Una piruleta, vamos.

Californian Common: O... No hay más nombres para ella. Cerveza ligera debido a su fermentación Lager, nació de un fallo en las temperaturas de fermentación, que eran más elevadas de lo adecuado para que esta levadura funcione a pleno rendimiento. En consecuencia, tenemos una cerveza con más cuerpo en boca, afrutada y de paso limpio, notas de madera y fresca, fresca. Anchor Steam Beer, la primera y la original es la principal representante en el globo. De aquí, han surgido un par de estas hermosas criaturas "vivas": Bonaplata de Minera, y A California no hi ha Guardia Civil, colaboración entre La Pirata y Calavera.
Este último estilo sí que es para todos los públicos... pero se me ha colado como una lagartija de una enredadera. No, la verdad es que la he dejado entrar por sus curiosas características organolépticas y su proceso de elaboración.

Ahumadas: Esto no es una categoría... son varias, pero todas tienen una cosa en común, y es que en el proceso de elaboración se usan maltas que para el proceso de secado se han pasado por un ahumado, cual salmón.
-Rauchbier, de estilo alemán y baja fermentación. Schlenkerla Märzen es un pedazo de rauch con
sabor muy intenso. Mucho.
Al estilo Bamberg, pero hecha aquí, Fumada de Glops. Intensa, pero no fuerte como para darte un algo.
-Rauchweizen, de trigo al estilo alemán, alta fermentación. Schlenkerla Weizen es un pedazo de rauch con sabor menos intenso que su hermana, la Märzen.
-Smoked Porter: Negra de alta fermentación al estilo inglés, además de esos toques de cacao, nos dejan un sabroso toque ahumado en boca. Cat Porter, de Dinamarca y Viven Porter de Bélgica son dos ejemplos muy auténticos... para no ser inglesas.
Hay otras ahumadas, pero carezco de ellas, con lo que no me atrevo a marcarme un tanto hablando de ellas...


Creo que ya estamos por hoy... Se me hace la hora de cerrar, tengo hambre y me quiero ir a casa...

En fin, queridos todos. Me despido sin demasiadas florituras.

Portaros bien, como siempre, apoyad a las artesanas, y si encontráis una que no vale nada, dadle otra oportunidad otro día. Nunca se sabe...

Salud.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Apaga y vámonos.

Buenas a todos, queridos míos. No os preocupéis que no tengo ninguna intención de apagar e irme a ninguna parte. Esta es la breve crónica de una pequeña feria en la que hemos participado con ilusión, pero que nos ha dado más problemas que alegrías.

Estos días atrás, se celebraba la Fira dels Trabucaires de Santa Coloma de Gramenet, allá, delante del ayuntamiento. La feria arrancó con alegría. Empezamos montando al lado de unos churreros y de una parada de olivas artesanas. Casi enfrente, un señor con mermeladas de higo (con buena pinta, lástima que no soy de mermeladas y se me echaría a perder de aburrimiento en la despensa, como la de melocotón que compre hace... ni idea), aceitede oliva y frutos secos, y al bies casi entre al lado y detrás un campechano vendedor de marroquinería (bolsos, cinturones y demás complementos de piel). En las ferias es fácil hacerse con la gente que las trabaja. Personas, por lo general distendidas y dicharacheras. Un rancio retraído no vende demasiado.


Preparado el toldo, preparamos botellas en una nevera portátil de manera que había opción de meterse en el cuerpo cosas tan ricas como Minera, Glops, Spigha, Cat Porter, L'Hort del Barret o Gruit Inferno. Me saco (de debajo de la camiseta) un par de barriles de Clot y Barceloneta (que le robé a Jordi de Birra 08 cuando no miraba. Hola Jordi) y (del bolsillo) un tirador (de unos 30kg de nada que conseguí por el mismo método mientras el tío, confiado, fumaba en su pipa. Jaume, el Otro Ente Físico Importante de Birra 08, estaba ocupado con temas más serios como el Indihop y no se percató). Enchufo los barriles. Sin problemas. Todo guay. Todo guay hasta que me da por comprobar las válvulas de estrangulamiento del caño... con el compresor en marcha. Para muchos puede que no signifique nada, pero hacer eso implica que si una válvula no esta apretada a tope... como la toques, que es lo que hice yo inocentemente, salta y comienza a rajar todo el líquido interno de la máquina. Muy inteligente por mi parte, lo reconozco, no fue.

En fin, salta la pieza y yo me quedo empapado en cerveza, previamente empapado del agua del aparato y con un dedo metido en el agujero de la válvula mientras mi acompañante de la feria (no diré nombres, tranquilo papá) apaga la máquina por mi indicación y se larga, porque se supone que ya está. pues no. No está. Los barriles ya están a tope de presión y con la máquina apagada sigue sacando cerveza. Pego un gr... le pido amablemente y susurrando con todas mis fuerzas y acordándome de cientos de nombres del santoral, que le saque el, ejem capuchón a los barriles para poder dejar de presionar con el dedo (y creo que por ósmosis directa se me metieron en el cuerpo un par de litros de cerveza).

Solventado el problema del tirador, comienza el viernes muy tranquilo. Demasiado tranquilo. Tan tranquilo que sigue tranquilo y acaba tranquilo. Por lo menos me he hecho coleguilla de los de los churros y del de los bolsos.

Mañana será otro día.


A la mañana siguiente, volvemos y la cosa no varía demasiado. Mucha gente, poca compra. Son las 9:35... Apaga y vámonos.

La feria en sí ha sido un fiasco. No por falta de organización, que he de decir que ha sido buena, y me sabe mal haberle dicho al pobre organizador que se desvivió por que no nos faltara combustible para los generadores, que esta feria era de PM (pista: -la primera letra significa: meretriz,-la segunda: materia orgánica en descomposición), pero cuando toda la alegría se queda en casa, no dices cosas bonitas... En fin. La culpa no fue de nadie. Bueno, sí...

Y las culpas son de:
(redoble de tambor)
-La economía recesiva del mes de Septiembre (Venga todos juntos, gritemos: ¡Bien!)
-Fin de mes (¡Bien!)
-Que había mercadillo semanal en el barrio de al lado (¡Bien!)
-Que no estaba bien publicitada por parte del promotor (¡Bien!)
-Que en la Plaça de l'Ajuntament de Santa Coloma hay 5 terrazas de bar (¡Bien!)
-No era zona de paso directo (¡Bien!)
-Rajoy, la culpa siempre es de Rajoy (¡Bien!)
(Aplausos y silbidos)

Yo creo firmemente que una feria se puede medir por el éxito del churrero. Y cuando el churrero no saca ni para pagar la harina, es que la feria no ha sido buena.


Domingo también es día de feria. El de los bolsos se fue el sábado noche. El de las castañas, lo mismo. Nosotros recogemos antes de que (como temían los temibles galos) se nos caiga encima el cielo. El resto, agua pasada.


En fin, señores. Solo me resta darle las gracias en primer lugar al organizador (si me lee, espero le guste este blog y por extensión se venga a tomar una a la tienda). Las gracias a mis padres por su ayuda (él no solo apago la máquina y descapuchó los barriles. Me ayudan lo suyo, y lo suyo les cuesta).Las gracias a mis amigos por pasarse a saludar y a tomarse una cervecita (que evidentemente les cobré, somos amigos, pero sóc molt català) y por darme su apoyo inestimable. Las gracias a mi amante, a mi mujer y a mi mejor amiga (que resulta, mira tu por donde, son la misma persona), por apoyarme y traerme de comer una ensalada de patata que sabe me encanta (no sin quejarse antes un poco, porque se queja, pero acaba haciendo lo que le pido "porfaplis"). Y ya está de dar gracias, que se me acaban.


Os dejo una foto para hacer boca, o dos si me apuráis.


En fin queridos todos. me marcho que he de trabajar un poco. Portaros bien y cuidad las ferias de vuestros barrios, que el último fin de semana de Noviembre (29-30) y el primero de Diciembre (7-8) de 2014 estaremos de nuevo dando guerra de la buena en las fiestas de Sant Andreu, en Passeig Fabra i Puig con Meridiana, muy cerca de las paradas de Metro Fabra i Puig y Renfe/Bus Sant Andreu Arenal, y quiero veros por allí consumiendo calidad. Cantidad, si me apuráis también, para que nos vamos a engañar, pero sobre todo, calidad.

Como me enrollo. No hagáis lo de la válvula del tirador en casa sin la supervisión de alguien más responsable que vosotros cerca, o en su defecto, sin un amigo que os haga un vídeo y os ridiculice en Youtube.

Salud.

viernes, 5 de septiembre de 2014

London Drinking

Buenas de nuevo a todos, queridos míos.


Esta entrada la escribo escuchando London Calling de uno de los grupos que tanto gustan a un amiguete (Sr. Puro Trapatoni, si me lees dímelo, que me hace gracia saberlo): The Clash. Por eso es por lo que le pongo este título. Por eso y porque este verano he estado en la Meca del Rock: Londres.

Mucha gente va a esta preciosa ciudad y vuelve muy contento de haber podido probar muchas cosas. Yo no puedo decir lo mismo porque mis viajes en pareja son muy turísticos y culturales, lo que significa que paramos poco y bebemos mucha agua.

Aunque los ingleses tienen muchas y muy grandes cervezas, he de decir que no he tenido peor viaje cervecero en mi vida. He de decir también que fuimos a la aventura extrema y sin mirar nada antes de salir de casa. Fue un error muy feo, porque en cada bar y restaurante en el que me asomaba solo podía vislumbrar las mismas marcas: Heineken, Guinnes y Fosters.

Aunque en las fotos de aquí arriba hay buenas marcas, no me dio tiempo de hacerme una pinta en ninguno de estos sitios que son bastante pijos, y el alcohol ya es bastante caro en Reino Unido como para meterse en estos locales a dejarse el presupuesto de un día.

Las inglesas (lo que ellos llaman Ales, no sus mozas) me gustan mucho. No he tenido suerte, pero, en este viaje. Si os digo la verdad, he intentado beberme una buena pinta todo el puñetero viaje. Al final de los miserables y literalmente cuatro días que estuvimos tuve la suerte de catar, por fin, una buena Ale inglesa.




















Suave, sedosa, ligeramente floral. Fresca y con notas de frutos secos y especias, Elephant's Head Premium Ale es una cerveza elaborada por Caledonian Brewery -Edinburgo-, expresamente para este pub inglés situado en Candem.

De la London Pride no llegué a pedirme una pinta porque ya la tengo en la tienda.

Me gustó tremendamente y tras la primera ingesta me propiné una segunda pinta. Y de paso me compré una camiseta con el logotipo de su cerveza.

Tuve la suerte de ver una pequeña tienda de productos artesanos, en la que no compre nada por falta de un envase donde beberme una buena cerveza y como estoy totalmente en contra de cascarme una artesanal a morro,pues prefiero no hacerlo. El dependiente, aunque seco (cosa habitual en los ingleses) me atendió amablemente y me permitió hacerle un par de fotos a los estantes. La tienda esta muy cerca del National Galery of London.






En Candem también me ha dado por ver una cosa muy curiosa: Hola Paella.

Por si no lo sabeis, en Candem Town hay una zona enorme donde la gente puede comprar la comida en paraditas. Cocina colombiana, mexicana, inglesa, española, iraní, griega, turca... Pues dentro de la categoría de españolas, nada como una buena paella de plástico (es broma, no sé si realmente era buena o no, pero no tenía una pinta muy auténtica que digamos) acompañada de una Alhambra. Evidentemente no me he tomado ninguna. Sería una somera estupidez tomarme en el extranjero algo que siempre puedo pedir en el chino de debajo de mi casa...

Las dos fotografías que vais a ver ahora, son de una auténtica cerveza, a la que tomé en principio por una falsa estilo Duff. La confusión se debe a que en mi anterior viaje a esta ciudad en el escaparate de esta tienda tenían una decoración preciosa pero poco creíble de la autenticidad de los juguetes navideños. Claro... pensé que era otra decoración temática simplemente. Tampoco pude comprar ninguna cerveza de esa casa porque evidentemente las maletas no las facturo y eso supone un problema.











En la estación de Paddington, cerca de dónde teníamos el hotel, pude ver esto. Mi mujer me pegó (hola cariño) porque me fui corriendo a hacerle la foto a esto en lugar de ir a mirar dónde había que coger el maldito metro... 




Y esta curiosidad es una cerveza que podéis encontrar en la Tower of London es una Ale conmemorativa de la monarquía inglesa.

 

Bueno, Damas y Lores. Es un resumen muy pobre de mi pasada por la ciudad que se va a dormir muy pronto, pero la verdad sea dicha, no hay para mucho más en tema de breweriana...

Espero hayáis vuelto más contentos que yo de las vacaciones, que me han sido cortas (dicen que lo bueno si corto, dos veces bueno... debió de decirlo una mosca que viven un día y se lo pasan tocándote las... narices).

Os deseo una buena vuelta al trabajo (si es que es filosofalmente posible). En caso contrario, os recomiendo que probéis algunas de las buenas cervezas que tenemos en Birra Birrae. Eso seguro que os pone de buen humor y olvidáis que ya estáis de vuelta a la rutina.

Sed felices, bebed bien, y viviréis mejor. Salud.

PD: Sé que me arrepentiré de contar esto, pero hay que ser sinceros: Una noche fuimos a cenar a un chino (cosa más asquerosa no he visto en mi vida... como me gustan los chinos de aquí) y me tomé esto... Que Ceres me perdone...

lunes, 28 de julio de 2014

Hoy he llorado, o La pérdida de mi inocencia.

Hola a todos, queridos míos.

Sí. Hoy he llorado. He llorado porque he visto algo que me ha emocionado.

Os presento el vídeo que la GECAM (Gremi d'Elaboradors de Cerveza Artesana i Natural) ha realizado.


Alguno puede decir "Pues no es para emocionarse". Se equivoca si piensa eso. En primer lugar porque no entiende la trascendencia real de este vídeo.

No son actores contratados para actuar. Son personas reales con reacciones reales que literalmente han encontrado un choque de sabores en sus paladares. Se han emocionado, se han sorprendido, y más de uno seguramente la ha amado con tanta pasión como solo se ama a un amante furtivo.

Sí. He llorado. No es porque me tenga que venir la regla y esté muy sensible, que también (estoy sensible... no lo de la regla... soy un hombre...). He llorado porque he comprendido tres cosas:

La primera es que nos queda mucho recorrido para alcanzar a todo el mundo con nuestra pasión por la buena cerveza, por la calidad y por el sabor de lo auténtico.

La segunda cosa que he comprendido, es que si la gente se sorprende de esta manera al probar algo así, es que durante mucho tiempo se ha estado engañando a la gente con productos realmente deplorables hasta el punto de realmente creer que lo que bebían tenía algún tipo de calidad.

La tercera cosa que he comprendido, es que lamentablemente yo ya no dispongo de esa capacidad de sorprenderme con tal facilidad. Me he hecho un paladar muy "fisno" y me cuesta bastante volver a encontrarme con esa sensación de novedad o de diferenciación.

Si bien es verdad que disfruto mucho más las cervezas y otras cosas que antes, también me duele el haber perdido esa inocencia. Ese estado casi de niño pequeño en el que algo nuevo te sorprende como un castillo de fuegos artificiales en el firmamento estrellado.

Gracias al cielo, todavía quedan algunas maravillas capaces de hacerme poner la misma cara que la chica que prueba la Saison por primera vez. Todavía me quedan sabores por descubrir. Todavía tengo cuerda para rato, pero solo si siguen haciendo las cosas tan bien y van a mejor. Porque como se estanquen, no les auguro futuro en mis crónicas.

Gracias GECAM. Gracias por exponer mi vulnerabilidad ante mí mismo. No me había dado cuenta hasta que me he estremecido literalmente delante de su vídeo de mi propia e involuntaria exigencia en la búsqueda de la excelencia, que me hace perderme esos momentos de "primera vez".

Gracias por exponer ante el mundo la verdad sobre la auténtica artesanía y darle una lección en positivo.

Nada más por hoy, queridos míos. Sed buenos, y dejaros sorprender por alguna artesanal. Os deseo muchas y felices primera vez".

Salud.

jueves, 24 de julio de 2014

Me sabe a humo, me sabe a humo...

Hola a tod@s (no me gusta nada este lenguaje inclusivista, pero tenía que probarlo...) queridos mí@s (vale, ya no más).

No os asustéis, que no voy a hablar de Los Chunguitos.

Esta entrada al blog de Birra Birrae de esta semana es para reivindicar un tipo de cerveza que esta poco estrujada. Creo que es porque a la gente en general al escuchar cómo es se asustan y no se atreven. A mi me da igual, la verdad, porque como se ponga de moda como ha pasado con las IPAs me dará un pasmo.

Hablo de las cervezas ahumadas. Caldos que en el proceso de elaboración se han usado maltas ahumadas y que en consecuencia contienen aromas y sabores tan atrevidos como sabrosos.

Antaño se usaban técnicas de conservación del grano que tenían como finalidad lo mismo que ahumar un arenque o un salmón: evitar que se estropee.

Colocando el grano en mallas de metal y dejando debajo humeando ascuas de madera del tipo adecuado (según el tipo de madera, los sabores cambian, como en el vino), evitaban que el grano germinara, retiran la humedad y en su lugar quedan las partículas del humo. No tiene muchos secretos, pero son técnicas muy antiguas y tienen sus trucos.

En Bamberg, ciudad Alemana de la región de Baviera, es un estilo muy común, y según creo (si no me han engañado) es donde originariamente surgió. Y una visita a esa ciudad conlleva obligatoriamente para cualquier amante de la buena cerveza un vaso de ese delicioso brebaje.

Brauerei Heller es una de sus más famosas cerveceras, donde elaboran tres cervezas al estilo Rauch (humo en alemán) Schlenkerla Märzen, Schlenkerla Urbock y Schlenkerla Weizen. La Urbock nunca he llegado a catarla, pero las otras dos las he gozado más de una vez en la tienda, y fuera de ella...

La Märzen es la más ahumada de las dos, puesto que contiene más porcentaje de este cereal tratado. Sin embargo, la Weizen tiene una suavidad en boca que no tiene la otra. No es un golpe, entra suave, sube en boca y baja fresca por la garganta.
Fumada de Glops es una Rauch Lager catalana que algún que otro alemán a calificado de ser lo más cercano a Bamberg que ha probado en años, y eso es un alago tan grande como que te metan mano por debajo de la mesa con tu señora al lado (cosa que no he experimentado nunca... es lo que tiene no ser demasiado guapo ni tener demasiado dinero... en fin). Personalmente creo que merece una mención porque me encanta y como el blog es mio, pues eso.

Alguna rauch he catado que no sabía a rauch ni se podría decir que saben a cerveza, ni saben a nada bebible... pero paso de darles ni menciones a semejante bazofia... Por culpa de porquerías como esa las artesanales españolas cogen mala fama...

Dejando de lado a los campeones del mundial 2014, si nos vamos a visitar a los reinounidenses, más concretamente, los inglaterrenses (se que está mal, pero disfruto tanto retorciendo los topónimos...) podemos encontrar un estilo muy concreto: Las Smoked Porter.

Como ya podréis imaginar a estas alturas, las Smoked Porter no son rubias de baja fermentación con sabor a piruleta, pero por si hay algún novicio (¿es correcto o solo sirve para las monjas?) leyendo esto, le informo de que las Porter son negras de alta fermentación características por su cuerpo, sus aromas y sabores a regaliz, café y hasta cacao puro, y por su alto contenido en hierro. Imaginad pues qué es una Smoked.

Exacto. Además de los sabores tan exuberantes y sedosos, hay que añadir a la lista los toques de humo en el paladar. Las hay más fuertes y ahumadas, las hay más suaves y disimuladas. Hay para todos los gustos.

Por preferir, me quedo con Cat Porter. Danesa artesana, tiene un sabor realmente especial, y entra tanto como cerveza de plato de carnes de caza, guisos fuertes o embutidos ibéricos, como un queso de esos tan especiales como el azul o el roquefort. Aunque yo la prefiero con chocolate amargo intenso. Una experiencia "macanuda ché".

Otras que tengo catadas y que merecen una mención, aunque no son tan fuertes, son Porter de Viven (Bélgica) y Smoked Porter de Black Isle (Escocia). Los sabores son más leves, pero son realmente buenas y agradables de beber.

He catado alguna Smoked Ale, pero me ha dejado un poco igual. Sin demasiada gracia, sin demasiado sabor ni aroma, se dejaba beber, pero como no me gusta dejar comentarios negativos, no pondré la marca ni la procedencia. No sería justo para ellos. Seguro que tienen sus seguidores, pero no cuentan conmigo entre las filas.

En fin, queridos míos. Espero que os animéis a catar alguna de mis preferidas, y de verdad espero que os sean tan agradables como lo son para mí. 

Recordad que los gustos y las opiniones son como los culos: cada uno tiene el suyo, pero no todos son bonitos ni merecen aplausos, como el mío. Que guapo no soy, pero caray, tengo un buen trasero, jejeje.

Os dejo. Buen verano, buenas vacaciones, y por favor... si bebéis, que sea bueno. O, y no conduzcáis, claro... Os quiero vivos y coleando para la vuelta, llena de buenos sabores y nuevas experiencias.

Salud.

jueves, 10 de julio de 2014

Birras Ibéricas Cap 4: Felicidades, Valencia, de nuevo ;)

Hola a todos, queridos míos.

Esta entrada es para darle bombo a una casa en particular: Spigha, de Alcoi. Y me diréis "¿Porqué?". Pues porque se lo merecen



Algunos de vosotros sabréis que Spigha tiene tres variedades: Na Valora, Gurugú y Voramar. Yo soy un ferviente amante de las tres.

Na Valora, una APA estupenda de ambarino color y crema consistente, notas aromáticas florales y muy frescas, nos deja en boca vibrantes y marcados destellos de lúpulo con muy baja carbonización natural, debida a una segunda fermentación en botella. No llega a ser una American IPA porque los niveles alcohólicos (5,1º) no son los adecuados para alcanzar esta categoría, pues se necesitan un mínimo de 6º aproximadamente.

Gurugú, un pedazo de Brown Ale de color caoba y marcados aromas a tuestes de cereal, chocolate y café, tiene un cuerpo excelente y consistente que nos llena la boca con sabores completos y diferenciados como el pan tostado, cacao puro y café torrefacto. Y aunque las levaduras son inglesas y su carbonización es leve, creo, sinceramente, que no tiene nada que envidiarle a algunas belgas tostadas.

Voramar, una Blond Ale suave y con un toque de lúpulo lo suficientemente marcado como para que se note, pero no tanto como para que sea el protagonista, ya que los principales atractivos de esta cerveza rubia de alta fermentación son su brillante color dorado bastante nítido, su cuerpo consistente y de fácil paso y sus sabores suaves aunque consistentes de fondo maltoso.


Lo que poca gente sabe es que Voramar ha sido premiada con la Medalla de Oro 2014 del International Quality Institute de Bruselas al producto de calidad dentro de su categoría cervecera. Vamos, que es una joya de la gastronomía cervecera ibérica. Aquí os dejo las fotos que lo certifican. El señor de abajo, calvete él, el Toni. Buen cervecero y gran persona. Seguro que no me lee el blog, pero es igual, lo perdono.


Del mismo productor, Spigha, hay una cerveza que crea controversia. A unos les gusta mucho, a otros les gusta más bien poco. Esa cerveza es Nispra. Elaborada con nísperos en maduración que le confieren amargor, toques afrutados, dulzor leve, astringencia y aromas suaves, me encanta Nispra. Siempre que tengo ocasión hablo de ella, porque a diferencia de las cervezas afrutadas tradicionales belgas, esta cerveza no es una lámbica empalagosa hecha con zumo de frutas, es una Pale Ale con fruta limpia en trozos. Por eso es tan especial. Se queda corta para los IPAhólicos (normal, el una Pale Ale muy inglesa), pero muy ideal para los que buscan algo fresco y diferente y que no asuste al paladar.



Y para que no quede muy sosa la cosa, dejo constancia de que para más adelante, meteremos en estantería al lado de las Spigha cervezas de la misma talla de la casa La Cerveza Artesana de Alicante (Santa Faz, Santa Cruz y Santa Bárbara).

Más adelante no es una fecha, y quiero que sea una sorpresa. Así que ya avisaré. Pero de mientras os las dejo ahí, para que las maduréis en la mente:

Santa Faz es una Blond Ale sabrosa y ligera muy adecuada para hacer los aperitivos o para meterse una tabla de quesos semi curados y tiernos.

Santa Bárbara, una Dunkel Lager no llega a ser una Schwarzbier porque el color es demasiado claro, pero está claro que los sabores son excelentes, o así los recuerdo yo. Una cerveza con sabor ideal para platos consistentes.

Santa Cruz es una Amber Ale afrutada y cremosa con un color rojizo precioso que acompaña igual de bien sus sabores sedosos. Yo con esta me comería unas carnes rojas, un pato confitado o simplemente unos frutos secos tostados o naturales.

Señoras, Señores, queridos todos, C. Valenciana tiene muchas cosas buenas y esta segunda entrada elogiando lo deja claro. Espero que sigan así y no decaigan, porque he catado cada bodrio también de allí... que no voy a comentar. Cada cual que se haga una idea propia.

En fin. hoy no me enrollo que ya estoy cansado de buena mañana. Hacedme caso: Coged lo bueno, y dejad la Cruzcampo.

Sed felices y beberéis mejor. ¿O era al revés? No recuerdo. En fin.

Salud.