Buenas a todos queridos míos.
Los que me conocen bien saben que soy un personaje peculiar cuanto menos. Y los que me conocen muy bien saben que de vez en cuando se me va la olla de maneras insospechables. Por eso hoy comparto parte de mi locura dándoos algo diferente: Una entrevista a la cerveza artesana.
Espero que la disfrutéis. Yo me despido aquí, porque es un formato diferente, y quiero que os quedéis con la entrevista.
Sed buenos. Salud.
Hoy tenemos a una invitada especial, que ha tomado personalidad para poder entrevistarla. Demos la bienvenida a nuestra amiga, Cerveza Artesana.
Buenas tardes. Bienvenida.
Muchas gracias. Es un placer estar hoy aquí.
Explíqueles a los lectores, ¿por qué está usted tan rica?
Vaya. No es la primera vez que me lo dicen, pero es la primera vez que me lo preguntan. Usted sí que va directo al grano señor Birra Birrae.
Espero no haberla molestado con una pregunta tan directa, señorita Cerveza.
No, para nada. No me molesto y encantado le daré un par de razones.
La primera, es que soy la muestra de que Dios existe y quiere que los hombres (y mujeres, claro está) sean felices. Es una cita de Benjamin Franklin. Un gran hombre aficionado a mí que sabía lo que decía.
Otra razón, es que llevo unos 5.000 años dando todo para complacer a la humanidad. Digo unos 5.000 porque con esta vida que llevo, he perdido la cuenta real.
Otra razón por la que estoy tan rica, es contengo compuestos bioquímicos que me dan sabores muy dispares, dependiendo del estilo en que me tomen. Ahora, por ejemplo, esta muy de moda vestirme con largas y pesadas cargas de lúpulo. El equivalente en amargor a un Gin Tonic, podría decirse.
Pero no a todos les gusta el amargor.
Cierto. Aun y estar de moda el lúpulo como principal componente organoléptico, todavía conservo muchas propiedades... podría decirse que más... dulces.
¿Debido quizá a la malta?
Exactamente, gracias. Una tiene una edad y a veces olvida cosas.
Pues sigue estando estupenda para tener tantos siglos.
Va a hacer que me ponga Amber Ale, con esos comentarios tan aduladores, señor Birra Birrae. Jejeje.
Como decía, es cierto que las maltas me dan toques más maltosos, válgame la redundancia. Maltas caramelizadas y tostadas, o claras, pero con una gran contenido en maltodextrinas y otros azúcares, sobre todo azúcares NO fermentables, que me dan además, más cuerpo.
Incluso, y esto no es que sea algo habitual, pero hay quienes me añaden fruta o zumos para darme sabores más aceptables para ciertos públicos.
Podría decirse que estoy muy... ¿cómo ha dicho antes...? Rica, eso. Podría decirse que estoy muy rica porque durante todos estos siglos me han perfeccionado, me han moldeado y me han adaptado a los paladares de las generaciones que me consumen.
¿Quiénes fueron los primeros en hacerla? ¿Quienes fueron sus padres?
Uf. La verdad es que ni nacimiento fue un poco aleatorio. Realmente no nací de un solo sitio ni un solo momento concreto. Solo puedo decir que las levaduras Saccharomyces siempre está presentes en mi vida. Piense que al tener más de 5.000 años y sufrir tantos cambios, viajar tanto y adaptarme a tantas culturas, es muy complicado decir quién fue mi padre con nombre y apellido, sobre todo porque en la época no tenían apellidos.
Diga alguna civilización. La primera que recuerde.
Los sumerios supongo, claro que Mesopotamia tampoco estaba muy lejos cuando empecé a andar por este mundo. Lo que puedo decir es que a los egipcios les divertía mucho hacerme recetas diferentes para cada evento.
Más tarde me fueron adoptando muchas otras civilizaciones, sobre todo del Mediterráneo. Luego fui subiendo hasta llegar a las zonas más nórdicas de Europa. Allí me querían mucho. Igual que los egipcios, creían que era un producto Divino. Con "D". Me veneraban. Lo pasé bien en aquellos años.
Los celtas y los íberos también me tenían en estima, pero con la llegada de los romanos, me diezmaron en producción dándole más importancia a mi primo: El Vino. Él estaba contento, pero a mí la verdad me daba lo mismo, no soy rencorosa. Como enseguida me adoptaron los monjes de toda Europa, a mí plim. En los monasterios me lo pasé de miedo alimentando a esos barrigones, sobretodo en cuaresma, que no podían comer nada sólido. Menudas moñas pillaban, Sobre todo los Priores de cada orden. Las cervezas que estos tomaban eran bastante más fuertes que las de los monjes "rasos", como los llamaba por entonces. Ahora veo por qué algunos hacían voto de silencio... para no decir tonterías, imagino.
Hay quien dice que es usted muy frágil. ¿Qué dice a eso?
Pues que quien lo dice sabe de qué habla. Soy fácilmente corrompible, por eso necesito a mi buen amigo el lúpulo. No solo me sirve para vestir el olfato y el gusto. También me preserva de mis enemigos: las bacterias.
Claro que no siempre estuvo ahí. Antes me tenían que acicalar y curar con hiervas diversas; hinojo, romero... incluso dátiles y no se que más. Dependiendo de qué receta, y de qué época, me ponían una cosa u otra. Incluso tenía mis propios maestros Gruiteros, que me preparaban expresamente el Gruit para evitar mi corrupción química. Pero eso fue hasta... S. XI- S. XII. creo. Para entonces empezaron con el lúpulo, como comentaba.
Muy interesante. Y dígales a los lectores, cuántos estilos tiene.
Uf. Cada vez son más difíciles las preguntas, pero al rededor de unos 70 estilos. Aunque creo que no llego a esa cifra; no se, debería revisarme eso. Claro, que eso son los estilos actuales reconocidos. ¿Sabía que la inmensa mayoría de estilos reconocidos actualmente son fruto de la diversificación fruto de las ansias de crear nuevas formulas tan solo durante los dos últimos siglos?
Es curioso; más de 5.000 años de existencia, y en solo algo más de 200 años surgen todos esos estilos nuevos tan distintos.
Pues algo tenía entendido, sí.
Además, cada dos por tres, alguien intenta crear algún estilo nuevo. He de decir, que aun que me alaga, no todos llegan a hacer un buen trabajo. Les falta mucho camino por recorrer. Reinventar estilos de cualquier manera no creo que se le pueda llamar reinventar, pero lo importante es que el espíritu de novedad está ahí.
Y hablando de innovar y de moda, ¿qué es más importante, Imagen o Producto?
Me ofende profundamente esa pregunta.
Lo siento... yo...
Es broma, tranquilo. Pero es cierto que hay controversia en eso. Sin ir muy lejos, podemos ver cómo grandes empresas hacen algo a lo que le ponen el nombre de cerveza y con lo que no estoy de acuerdo -pero en fin- y le imponen al público una imagen, una estética y un no se qué que qué sé yo que hace que hasta yo me crea que lo que hay detrás de la etiqueta, que lo que hay detrás del anuncio de marras es lo que prometen. Pero no es verdad. La cerveza está viva. Yo estoy viva. No estoy muerta como esas cosas embotelladas de bonitos y brillantes colores debidos a su falta de naturalidad. A mis primos, el vino y el yogur, no los matan. ¿Alguien vería bien hacerlo? Se pierden todas las propiedades beneficiosas que los hacen ser como son.
En fin. No me quiero calentar demasiado, que me hipercarbonato y me salgo.
Volviendo al tema de la imagen, tampoco estoy diciendo que cuando se haga algo me etiqueten con un "gomet". Si dentro de la botella tenemos algo bueno, no lo escondamos tras un feo etiquetado.
Hay que darle dualidad a las cosas. Bueno y bonito.
¿Y barato?
¿Barato? No entiendo por qué miramos el "barato". La gente se compra cosas que no usa, o peor, que no necesita. Eso amigo mio, es caro. ¿Has gozado de mí? ¿Te has refrescado? ¿Has encontrado la pasión en mi cuerpo? ¿Ríos de placer te han abordado? Bueno, quien dice ríos, dice brisas. Da igual.
Si alguna de esas cosas te han pasado, lo que para unos es caro, para ti será barato.
Tampoco quiero que la gente crea que pretendo hacer millonarios a los Maestros cerveceros que me miman y me entienden.
Si algo puede parecer caro, es quizá por que detrás de mí se esconde un oscuro impuesto. Eso o que me han metido más arreglos que al coche de tuneado de un "cani". Todo suma.
Pero también digo lo contrario: si después de tomarme, no quieres saber más de mí, te he salido cara. Hay veces que no puedes beberme porque no me han hecho bien. De cualquier manera. A veces, pasa. No soy digna en esas ocasiones, que por desgracia, no son contadas.
Duras declaraciones sobre ti misma.
He de ser dura conmigo misma. He de ver siempre el objetivo delante de mí. Placer de los sentidos. Si en algún momento dejo de ofrecer eso, dejo de tener sentido. He de conseguir la perfección en mi ejecución.
No hace mucho un personaje, ha comentado que la hacen en garajes y que es insalubre. ¿Qué responde?
Que es gilipollas.
Es decir, sí que hay quien me hace en garajes, pero para consumo casero. Además, para llegar a ser insalubre, deberían beberse toda la producción de golpe, o hacerme en un váter sucio. Puede que me ponga "mala! algunas veces, pero difícilmente me voy a poner como para enfermar a alguien.
Y para acabar, ¿qué les diría a nuestros lectores?
Gozad de cada día como si fuera el último de vuestras vidas: Con calma, con sabiduría, con los vuestros, con amor, con respeto, con fe, con pasión, y sobre todo, con cerveza.
Ven a visitarnos, estamos en
C/Andrade, 2; Barcelona
Y no dejes de visitar nuestra Web
birrabirrae.webs.com
Como dijo Benjamin Franklin:
"La cerveza es la muestra de que Dios nos ama y quiere que seamos felices".
jueves, 26 de febrero de 2015
jueves, 5 de febrero de 2015
Pan, algo y pan. Volumen 1
Buenas a todos queridos míos.
Sí, lo siento; he estado tan ocupado en temas diversos y disperso entre todos ellos que no he tenido tiempo de ofrecerme a mí mismo un momento para escribir sobre mi pasión terrenal.
Por que no puedo dejar constancia a tiempo real, pero he empezado hace una hora, y aun no he podido ni escribir dos párrafos enteros sin que me interrumpan por más trabajo (bendito y que no falte).
Lo que decía: hace tiempo que blablablá y todo eso, y ya me tocaba hacer una entrada para empezar con buen pié Febrerico el corto. Esta vez voy a hablar de algo que no parece muy gourmet a simple vista, pero si lo probáis, os va a encantar.
Pan, algo y pan. O lo que viene siendo desde que se inventó, un bocata.
El bocata es un elemento muy arraigado en nuestra cultura, pero a la vez, y desde hace mucho, se ha dejado un poco de lado. Como el patito feo de las comidas. Solo nos acordamos de él para cuando tenemos prisa, o si vamos a un "Fat Food" (sí, fat, de grasa en reinounidense de toda la vida), o nos vamos a la playa...
Pobres bocatas. Si tuvieran cabeza para levantar, se darían contra mi paladar. Soy muy fan de los bocatas. En casa, tengo un cuadro de un bodegón con un bocadillo de chorizo con pan con tomate encabezando la cama (es mentira, mi mujer me mataría si compro semejante elemento decorativo, pero si no digo nada, hasta casi cuela y todo).
Los bocatas tienen una oportunidad de daros placer gastronómico aumentando las ganas de volver a comeros otro, siempre y cuando, sea un producto de calidad acompañado de la manera adecuada.
Empecemos por los más fáciles de conseguir:
-Bocata queso semi:
Si el bocata queso es manchego, de esos sabrosos pero sin ser curados, mi recomendación viene siendo una Belgian Blonde Ale como lo es Calotte de Barret, para tan exquisito manjar gozado tanto por paletas como por poetas.
-Bocata queso seco:
Si por contra, ese pedazo ladrillo que te quieres meter en el cuerpo es de queso seco, te recomiendo una negra, o una IPA; bueno, o una Black IPA. Black in Black de Naparbier es algo digno de compaginar. El tueste y el amargor, le pegan como un sello de correos a un sobre.

-Bocata Vegetal atún:
Saison. No me discutas. No sabes qué tomarte con algo tan poco vegetal como es la carne de atún/bonito, te estoy dando la respuesta. Sé que es muy fresca, pero por eso. El frescor de una Petit Fermier de La Pirata, con su justo amargor recogen los sabores frescos del tomate y la lechuga y humecta el atún, que suele ser seco. A la mayonesa le quita untuosidad, pero le aporta sabor al ser cítrica.

-Bocata Vegetal jamón dulce:
No existe una respuesta correcta sola, pero te recomiendo una Pale Ale inglesa poco amarga. London Pride de Fuller's puede ir bien, aunque no sabría que decir.

-Bikini:
También conocido (en gran parte del territorio nacional de parla hispana) como Mixto de jamón y queso, este pedazo de bocata que toma el nombre, no de una prenda de baño, si no de una sala de baile de Barcelona (eso no lo sabe todo el mundo, y no, no me lo invento) tiene una combinación poco variable, pero por no volver a decir una Belgian Blonde Ale que ya la hemos usado, diremos una Kölsch. Curiosamente, Hermosa de Dougall's tiene feeling con esta delicia triangular.

-Bocata chorizo:
Mi adorado y venerado embutido de carne de cerdo con pimentón... Tiene unas combinaciones algo extrañas, ya que siendo un elemento muy sabroso, no es conveniente asustar al paladar dándole demasiada información, por lo que es de los pocos que (personalmente) creo ha de acompañarse con una ligera Lager. Munich de Glops, por su sabor que deja marca pero no asusta, es para mi entender una combinación magnífica.
-Bocata mortadela/choped:
Ha de haber gente para todo, supongo. No se muy bien qué decir, salvo que eso no debería maridarse con nada fuerte ya que se trata de unos fiambres poco lustrosos y con sabores más bien edulcorados debido a que está cocido y lleva gran cantidad de grasas para que queden melosos. Una bohemian o una german pilsner debería bastar. Palax es una opción artesana riojana alternativa a las malas costumbres industriales.

-Bocata jamón:
El jamón; ese elemento que a alguno le cae en la cesta de navidad (o en su defecto, una paletilla). A algunos en la cesta nos cae un paquete de jamón. Cocido. Pero ese es otro tema.
El jamón, como elemento principal de un bocata de categoría, pues se ve poco. Normalmente que suele poner jamón de segunda, que sigue siendo algo excelente, ojo. Mientras no esté crudo y salado... No es difícil darle un maridaje a este bocata, pero cuesta escoger una sola. Pilsners, que ya están dichas suelen ser las opciones más utilizadas, pero si lo quereis gozar, daros un gustazo con una Brown Ale como Gurugú, de Spigha. Sus sabores le proporcionan un equilibrio estupendo entre el oleoso jamón y el dulce amargor de las maltas torrefactas.
-Bocata embutidos diversos:
Cualquiera puede hacerse un bocata de salchichón, lomo embuchado y similares, pero no todo el mundo le mete una bebida adecuada, Yo tampoco es que vaya a daros el Santo Grial de las cervezas para embutidos, pero os doy algunas pocas opciones que creo os pueden entrar bien
Gavroche, una biere de garde ambrée francesa tiene muchos puntos de conquistaros, así como una Hannen Alt, una Alt bier alemana que no deja indiferente. Popaire Blandae Doble, una Strong Ale estupenda que, personalmente, acompañaría a casa si fuera mujer.
Creo que por hoy ya he hablado bastante de bocatas. No os impacientéis, que pronto saldrá el Volumen 2.
Os dejo en los brazos Ceres, que os arromen los lúpulos y tengáis maltosos sueños. Yo por lo menos, estoy rendido después de este día. Sed buenos, y no os pongáis delante de un bocata sin por lo menos una buena cerveza, que eso es algo que yo no haría.
Salud.
Sí, lo siento; he estado tan ocupado en temas diversos y disperso entre todos ellos que no he tenido tiempo de ofrecerme a mí mismo un momento para escribir sobre mi pasión terrenal.
Por que no puedo dejar constancia a tiempo real, pero he empezado hace una hora, y aun no he podido ni escribir dos párrafos enteros sin que me interrumpan por más trabajo (bendito y que no falte).
Lo que decía: hace tiempo que blablablá y todo eso, y ya me tocaba hacer una entrada para empezar con buen pié Febrerico el corto. Esta vez voy a hablar de algo que no parece muy gourmet a simple vista, pero si lo probáis, os va a encantar.
Pan, algo y pan. O lo que viene siendo desde que se inventó, un bocata.
El bocata es un elemento muy arraigado en nuestra cultura, pero a la vez, y desde hace mucho, se ha dejado un poco de lado. Como el patito feo de las comidas. Solo nos acordamos de él para cuando tenemos prisa, o si vamos a un "Fat Food" (sí, fat, de grasa en reinounidense de toda la vida), o nos vamos a la playa...
Pobres bocatas. Si tuvieran cabeza para levantar, se darían contra mi paladar. Soy muy fan de los bocatas. En casa, tengo un cuadro de un bodegón con un bocadillo de chorizo con pan con tomate encabezando la cama (es mentira, mi mujer me mataría si compro semejante elemento decorativo, pero si no digo nada, hasta casi cuela y todo).
Los bocatas tienen una oportunidad de daros placer gastronómico aumentando las ganas de volver a comeros otro, siempre y cuando, sea un producto de calidad acompañado de la manera adecuada.
Empecemos por los más fáciles de conseguir:-Bocata queso semi:
Si el bocata queso es manchego, de esos sabrosos pero sin ser curados, mi recomendación viene siendo una Belgian Blonde Ale como lo es Calotte de Barret, para tan exquisito manjar gozado tanto por paletas como por poetas.
-Bocata queso seco:Si por contra, ese pedazo ladrillo que te quieres meter en el cuerpo es de queso seco, te recomiendo una negra, o una IPA; bueno, o una Black IPA. Black in Black de Naparbier es algo digno de compaginar. El tueste y el amargor, le pegan como un sello de correos a un sobre.

-Bocata Vegetal atún:
Saison. No me discutas. No sabes qué tomarte con algo tan poco vegetal como es la carne de atún/bonito, te estoy dando la respuesta. Sé que es muy fresca, pero por eso. El frescor de una Petit Fermier de La Pirata, con su justo amargor recogen los sabores frescos del tomate y la lechuga y humecta el atún, que suele ser seco. A la mayonesa le quita untuosidad, pero le aporta sabor al ser cítrica.

-Bocata Vegetal jamón dulce:
No existe una respuesta correcta sola, pero te recomiendo una Pale Ale inglesa poco amarga. London Pride de Fuller's puede ir bien, aunque no sabría que decir.

-Bikini:
También conocido (en gran parte del territorio nacional de parla hispana) como Mixto de jamón y queso, este pedazo de bocata que toma el nombre, no de una prenda de baño, si no de una sala de baile de Barcelona (eso no lo sabe todo el mundo, y no, no me lo invento) tiene una combinación poco variable, pero por no volver a decir una Belgian Blonde Ale que ya la hemos usado, diremos una Kölsch. Curiosamente, Hermosa de Dougall's tiene feeling con esta delicia triangular.
-Bocata chorizo:
Mi adorado y venerado embutido de carne de cerdo con pimentón... Tiene unas combinaciones algo extrañas, ya que siendo un elemento muy sabroso, no es conveniente asustar al paladar dándole demasiada información, por lo que es de los pocos que (personalmente) creo ha de acompañarse con una ligera Lager. Munich de Glops, por su sabor que deja marca pero no asusta, es para mi entender una combinación magnífica.
-Bocata mortadela/choped:Ha de haber gente para todo, supongo. No se muy bien qué decir, salvo que eso no debería maridarse con nada fuerte ya que se trata de unos fiambres poco lustrosos y con sabores más bien edulcorados debido a que está cocido y lleva gran cantidad de grasas para que queden melosos. Una bohemian o una german pilsner debería bastar. Palax es una opción artesana riojana alternativa a las malas costumbres industriales.

-Bocata jamón:
El jamón; ese elemento que a alguno le cae en la cesta de navidad (o en su defecto, una paletilla). A algunos en la cesta nos cae un paquete de jamón. Cocido. Pero ese es otro tema.
El jamón, como elemento principal de un bocata de categoría, pues se ve poco. Normalmente que suele poner jamón de segunda, que sigue siendo algo excelente, ojo. Mientras no esté crudo y salado... No es difícil darle un maridaje a este bocata, pero cuesta escoger una sola. Pilsners, que ya están dichas suelen ser las opciones más utilizadas, pero si lo quereis gozar, daros un gustazo con una Brown Ale como Gurugú, de Spigha. Sus sabores le proporcionan un equilibrio estupendo entre el oleoso jamón y el dulce amargor de las maltas torrefactas.
-Bocata embutidos diversos:Cualquiera puede hacerse un bocata de salchichón, lomo embuchado y similares, pero no todo el mundo le mete una bebida adecuada, Yo tampoco es que vaya a daros el Santo Grial de las cervezas para embutidos, pero os doy algunas pocas opciones que creo os pueden entrar bien
Gavroche, una biere de garde ambrée francesa tiene muchos puntos de conquistaros, así como una Hannen Alt, una Alt bier alemana que no deja indiferente. Popaire Blandae Doble, una Strong Ale estupenda que, personalmente, acompañaría a casa si fuera mujer.
Creo que por hoy ya he hablado bastante de bocatas. No os impacientéis, que pronto saldrá el Volumen 2.
Os dejo en los brazos Ceres, que os arromen los lúpulos y tengáis maltosos sueños. Yo por lo menos, estoy rendido después de este día. Sed buenos, y no os pongáis delante de un bocata sin por lo menos una buena cerveza, que eso es algo que yo no haría.
Salud.
viernes, 2 de enero de 2015
Otro año que pasó.
Buenas a todos, queridos míos.
Si cogemos como referencia el año gregoriano, como se lleva haciendo desde hace tiempo, resulta que hemos cambiado de año.
La gente, empieza el año con propósitos positivos. Se marca metas que alcanzar (y seamos realistas casi nunca alcanzan). Yo, no soy distinto, pero tampoco es que sea muy normal, que se diga.
No quiero prometer nada, pero puedo prometer y prometo que voy ha hacer las cosas mejor (si es que se puede...):

Atención al público: La atención a mis clientes es prioritaria, y como me dejo los pellejos en ello, intentando hacerlo bien siempre, va a ser difícil hacerlo mejor.


Productos: Siempre he intentado tener cosas buenas. Alguna que otra vez me la han colado, pero no os preocupéis, que voy a intentar que no vuelva a suceder.
Prometo tener lo que buscáis, o substituirlo por algo de la misma categoría (siempre que me sea posible, claro... no me pidáis una Gose).


Proveedores: A vosotros, amigos míos prometo seguir pagando y no dejar cuentas pendientes con nadie, como hasta ahora. Prometo trataros tan bien como trato a mis clientes. Menos a ti, que no me caes bien, claro que ya no bienes por aquí, así que va a ser difícil tratarte...
Bueno. Ya está. A la familia no le prometo nada porque ya me conocen y saben que hago lo que puedo...
Es una entrada corta, pero no quería perder la oportunidad de dedicaros a todos una sonrisa y felicitaros el nuevo año, que espero sea mejor que los anteriores, y de verdad de la buena, nos salgamos de esta maldita crisis de las narices.
En fin. Sed buenos, que han de venir los reyes y han de dejaros regalos. Yq uién sabe... puede que caiga una cervecita.
Salud y feliz...
Si cogemos como referencia el año gregoriano, como se lleva haciendo desde hace tiempo, resulta que hemos cambiado de año.
La gente, empieza el año con propósitos positivos. Se marca metas que alcanzar (y seamos realistas casi nunca alcanzan). Yo, no soy distinto, pero tampoco es que sea muy normal, que se diga.
No quiero prometer nada, pero puedo prometer y prometo que voy ha hacer las cosas mejor (si es que se puede...):

Atención al público: La atención a mis clientes es prioritaria, y como me dejo los pellejos en ello, intentando hacerlo bien siempre, va a ser difícil hacerlo mejor.

Distribución: Es un tema complicado, pero me voy a poner serio en el tema, que en eso seguro que puedo mejorar algunos aspectos. Aumentar la lista de productos de buena calidad y mantener siempre el servicio rápido y fiable.

Productos: Siempre he intentado tener cosas buenas. Alguna que otra vez me la han colado, pero no os preocupéis, que voy a intentar que no vuelva a suceder.
Prometo tener lo que buscáis, o substituirlo por algo de la misma categoría (siempre que me sea posible, claro... no me pidáis una Gose).

Ofertas: Es una palabra que no me gusta. Las ofertas son para los productos que las empresas se quieren sacar de encima a toda costa. Yo ofrezco buenos productos, e intentaré seguir ofreciendo lo que tengo a un precio razonable. Opto por las promociones, para que conozcáis lo que tengo bueno y mejor. Opto por regalaros a mis más fieles adeptos la botella prometida con la tarjeta un año más, y otro y otro. Opto por daros calidad y regalaros las bolsas (que en el súper te las cobran...).

Proveedores: A vosotros, amigos míos prometo seguir pagando y no dejar cuentas pendientes con nadie, como hasta ahora. Prometo trataros tan bien como trato a mis clientes. Menos a ti, que no me caes bien, claro que ya no bienes por aquí, así que va a ser difícil tratarte...
Bueno. Ya está. A la familia no le prometo nada porque ya me conocen y saben que hago lo que puedo...
Es una entrada corta, pero no quería perder la oportunidad de dedicaros a todos una sonrisa y felicitaros el nuevo año, que espero sea mejor que los anteriores, y de verdad de la buena, nos salgamos de esta maldita crisis de las narices.
En fin. Sed buenos, que han de venir los reyes y han de dejaros regalos. Yq uién sabe... puede que caiga una cervecita.
Salud y feliz...
lunes, 29 de diciembre de 2014
In Memoriam, Iaio Enric.
Buenas de nuevo queridos todos.
Al parecer tengo un poco de tiempo y me lo paso delante de un ordenador tecleando. Soy un caso. podría estar delante de una "tablet" dándole caña a unos caramelos, pero he preferido escribir. El día menos pensado me hago escritor (no penséis que no lo he intentado ya...).
La entrada de hoy es algo especial para mí. Es en memoria de mi difunto abuelo, D.E.P.
Luchador de una guerra que nadie pidió, se hizo mayor al lado de mi abuela, tuvo una niña que falleció muy pequeña. Tuvo a mi tío, y más tarde, a mi madre. Todo esto lo se, pero no lo he vivido yo. Lo siguiente sí lo he vivido.
Mi abuelo era un hombre grande, desde el punto de vista de un niño de 10 años, que es cuando se me fue. Tenía bigote y se peinaba para atrás. Tenía uno de esos cacharros donde ponía su pastilla de jabón y con una brocha mojada hacía espuma, se la pasaba por la cara y luego se afeitaba. Cada mañana desde que tengo memoria.
Era un hombre amable y bueno. Nunca me puso una mano encima (porque yo era más rápido que él... que si no alguna ostia me hubiera caído por mamoncete). Cuidaba del periquito de la casa. El día que el abuelo faltó, el periquito murió de pena. Era del Barça, por si las moscas, lo aclaro.
Muchas noches, antes de irme a mi cama, me tumbaba en la suya y me explicaba historias divertidas. En muchas de ellas, nosotros éramos los protagonistas. Más adelante comprendí que no eran historias divertidas. Eran anécdotas de la guerra que disfrazaba y pintaba de ilusión.
Jugaba conmigo al escondite, pero siempre se escondía detrás de las cortinas. Era divertido.
Algunas veces, salía a pasear y me llevaba con él. Me llevaba por el pueblo (no parece tan idílico cuando te haces mayor y ves en qué se ha convertido... me he criado en San Adrià de Besós, tocando San Roque. Algo que hoy es un cruce entre Pakistán y La Mina). Al mercado, donde ayudaba a un señor con una parada de hierbas y especias, por el río (el Besós... sí), etc.
Todos los recuerdos son especiales, pero hay un recuerdo que siempre me viene a la mente:
Mi yayo (así lo llamaba), muchas noches cenaba sopa de farigola (tomillo, en castellano; Thymus vulgaris, en latín).
La sopa de farigola se elabora de una manera muy simple: con pan duro de días, se hacen rebanadas que se tuestan o fríen en una paella. Encima, se vierte una cocción de tomillo seco en rama. Con el agua casi hirviendo, se rompe encima del plato un huevo, se le hecha una pizca de sal, y aceite de oliva.
Esa sopa casera tan especial que comió durante años, impregnaba la casa de un olor muy especial. Era para él un manjar, y para la casa, un bálsamo oloroso.
En memoria de mi querido abuelo, he querido hacer una receta de cerveza que me ha preparado mi amigo Àlex, de Glops. El resultado de este "In Memoriam", ha sido una cerveza de trigo tostado con tomillo. Sedosa, suave, balsámica y aromática Iaio Enric es ya una realidad.
Os animo a todos a probarla. Es increíblemente versátil en cuanto a maridajes se refiere: carnes rojas, blancas, aves, frutos secos, pescado azul, quesos semi o curados, estofados, picantes y embutidos.

Te hecho de menos, yayo, pero ya te tengo un poco más cerca.
En fin, no me quiero poner ñoño, que intento mantener una imagen de tipo duro, y con lágrimas no se consigue eso.
Prosigamos. Esta cerveza, tiene una gasificación tremendamente baja, con lo que recomiendo lo siguiente:
Ponemos la botella en horizontal. Vamos, tumbada. Hacemos rodillo con ella varias veces de manera que el poso de las levaduras se entremezcle con el caldo. La ponemos de nuevo de pie. Cogemos un vaso lo suficientemente grande como para que entre toda la botella -recomiendo una copa modelo Munich Bavaria (los modelos de copa más usados en las cervezas de bar de toda la vida), una pinta o weissglass (el vaso de las cervezas de trigo, sí, ese tan largo y con curvas)-. Lo ponemos encima de la botella haciendo que entre todo el envase dentro y toque el fondo de la copa barra vaso. Le damos la vuelta rápido de forma que la botella quede bocabajo y el vaso boca arriba. Comenzamos a levantar poco a poco dejando que le entre aire a la botella que mantendremos totalmente vertical mientras el líquido va cayendo y haciendo "blop, blop".
Por si acaso mis torpes palabras escritas no llegan a vuestros cerebros como tengo intención, os voy a dejar un vídeo gravado para que quede constancia de cómo hacerlo sin miedo y sin peligro.
Bueno, queridos todos. Os dejo con vuestras vidas. Yo intentaré seguir la mía como me enseñaron mis mayores, entre ellos, mi yayo: de forma íntegra.
Sed felices, no hagáis lo que yo no haría, que es poco, tened cuidado con lo que bebéis por ahí. Que no os engañen y os pongan refrescos con alcohol si pedís una cerveza.
Salud.
Al parecer tengo un poco de tiempo y me lo paso delante de un ordenador tecleando. Soy un caso. podría estar delante de una "tablet" dándole caña a unos caramelos, pero he preferido escribir. El día menos pensado me hago escritor (no penséis que no lo he intentado ya...).
La entrada de hoy es algo especial para mí. Es en memoria de mi difunto abuelo, D.E.P.
Luchador de una guerra que nadie pidió, se hizo mayor al lado de mi abuela, tuvo una niña que falleció muy pequeña. Tuvo a mi tío, y más tarde, a mi madre. Todo esto lo se, pero no lo he vivido yo. Lo siguiente sí lo he vivido.
Mi abuelo era un hombre grande, desde el punto de vista de un niño de 10 años, que es cuando se me fue. Tenía bigote y se peinaba para atrás. Tenía uno de esos cacharros donde ponía su pastilla de jabón y con una brocha mojada hacía espuma, se la pasaba por la cara y luego se afeitaba. Cada mañana desde que tengo memoria.
Era un hombre amable y bueno. Nunca me puso una mano encima (porque yo era más rápido que él... que si no alguna ostia me hubiera caído por mamoncete). Cuidaba del periquito de la casa. El día que el abuelo faltó, el periquito murió de pena. Era del Barça, por si las moscas, lo aclaro.
Muchas noches, antes de irme a mi cama, me tumbaba en la suya y me explicaba historias divertidas. En muchas de ellas, nosotros éramos los protagonistas. Más adelante comprendí que no eran historias divertidas. Eran anécdotas de la guerra que disfrazaba y pintaba de ilusión.
Jugaba conmigo al escondite, pero siempre se escondía detrás de las cortinas. Era divertido.
Algunas veces, salía a pasear y me llevaba con él. Me llevaba por el pueblo (no parece tan idílico cuando te haces mayor y ves en qué se ha convertido... me he criado en San Adrià de Besós, tocando San Roque. Algo que hoy es un cruce entre Pakistán y La Mina). Al mercado, donde ayudaba a un señor con una parada de hierbas y especias, por el río (el Besós... sí), etc.
Todos los recuerdos son especiales, pero hay un recuerdo que siempre me viene a la mente:
Mi yayo (así lo llamaba), muchas noches cenaba sopa de farigola (tomillo, en castellano; Thymus vulgaris, en latín).
La sopa de farigola se elabora de una manera muy simple: con pan duro de días, se hacen rebanadas que se tuestan o fríen en una paella. Encima, se vierte una cocción de tomillo seco en rama. Con el agua casi hirviendo, se rompe encima del plato un huevo, se le hecha una pizca de sal, y aceite de oliva.
Esa sopa casera tan especial que comió durante años, impregnaba la casa de un olor muy especial. Era para él un manjar, y para la casa, un bálsamo oloroso.En memoria de mi querido abuelo, he querido hacer una receta de cerveza que me ha preparado mi amigo Àlex, de Glops. El resultado de este "In Memoriam", ha sido una cerveza de trigo tostado con tomillo. Sedosa, suave, balsámica y aromática Iaio Enric es ya una realidad.
Os animo a todos a probarla. Es increíblemente versátil en cuanto a maridajes se refiere: carnes rojas, blancas, aves, frutos secos, pescado azul, quesos semi o curados, estofados, picantes y embutidos.

Te hecho de menos, yayo, pero ya te tengo un poco más cerca.
En fin, no me quiero poner ñoño, que intento mantener una imagen de tipo duro, y con lágrimas no se consigue eso.
Prosigamos. Esta cerveza, tiene una gasificación tremendamente baja, con lo que recomiendo lo siguiente:
Ponemos la botella en horizontal. Vamos, tumbada. Hacemos rodillo con ella varias veces de manera que el poso de las levaduras se entremezcle con el caldo. La ponemos de nuevo de pie. Cogemos un vaso lo suficientemente grande como para que entre toda la botella -recomiendo una copa modelo Munich Bavaria (los modelos de copa más usados en las cervezas de bar de toda la vida), una pinta o weissglass (el vaso de las cervezas de trigo, sí, ese tan largo y con curvas)-. Lo ponemos encima de la botella haciendo que entre todo el envase dentro y toque el fondo de la copa barra vaso. Le damos la vuelta rápido de forma que la botella quede bocabajo y el vaso boca arriba. Comenzamos a levantar poco a poco dejando que le entre aire a la botella que mantendremos totalmente vertical mientras el líquido va cayendo y haciendo "blop, blop".
Por si acaso mis torpes palabras escritas no llegan a vuestros cerebros como tengo intención, os voy a dejar un vídeo gravado para que quede constancia de cómo hacerlo sin miedo y sin peligro.
Bueno, queridos todos. Os dejo con vuestras vidas. Yo intentaré seguir la mía como me enseñaron mis mayores, entre ellos, mi yayo: de forma íntegra.
Sed felices, no hagáis lo que yo no haría, que es poco, tened cuidado con lo que bebéis por ahí. Que no os engañen y os pongan refrescos con alcohol si pedís una cerveza.
Salud.
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miércoles, 12 de noviembre de 2014
No aptas para todos los públicos(?).
Buenas de nuevo a todos queridos míos.
Aprovechándome de mí mismo, y robándome tiempo de descanso (soy un jefe tirano y cruel conmigo mismo, no me dejo ni salir a desayunar) me pongo a escribir. Este arte que me tiene frito porque no tengo tiempo de verdad para ejercerlo y lo hago en los ratos que me siso como buen empresario y pobre trabajador. Hoy no quiero hablar de la política del empleo, solo me que me gusta divagar, pero eso ya lo sabéis.
Hoy quiero hablar de unas cervezas que no son para todos los públicos. Más que nada porque son poco conocidos, y algunas de ellas cabe la posibilidad de que no os gusten, por las características que las hacen poco frecuentes, pero que para mí son especialmente geniales. Empecemos pues:
Sour Red: O roja flamenca, esta cerveza lejos de ser una señora vestida con topos de lunares en fondo carmesí, es un estilo de la región de Flandes característico por sus aromas y sabores tan semejantes al vino. ¿Cómo puede ser esto? Esto se debe en parte por su "contaminación" deliberada de Brettanomyces y al dejarlas madurar en barricas de madera donde ha madurado vino antes, y en parte por lo de dejarlas en las barricas, que adquiere sus sabores.
Oscura y consistente, esta cerveza presenta sabores, por lo general, ácidos, notas de vinagre, frutos rojos, frutos secos, uvas y pasas. Duchesse de Bourgogne es su mayor representante. Aunque también podemos probar con Rodenbach, más ligera o Bourgogne des Flandres, más dulce.Personalmente me encantan las Cuvée Brut y Goudenband de Liefmans... La primera de estas se elabora como la segunda, pero se le añaden cerezas de temporada... Un par de delicias como las que no hay.
Lámbicas: O cervezas de fermentación espontánea. No es que surjan de la arquebiosis, como se creía antaño, pero sí que es cierto que las levaduras no se añaden por mano humana.
Igual que en la producción primera de la cerveza, las levaduras que flotan por el aire entran en contacto con el caldo, así como algunos tipos de bacterias. Son un estilo que solo se produce en Bélgica debido a que estas levaduras tan concretas solo viven por esas latitudes.
Para ayudar a las sucesivas fermentaciones, se le va añadiendo azúcares. Estas maravillas rondan entre uno (las más jóvenes) y cinco años (las más viejas-Oude-) de maduración.
Por obtener, se obtienen cervezas ácidas, de fondo maltoso y toques afrutados, de madera, etc.
A algunas versiones de estas cervezas, lo que se les añade son zumos de frutas. El más común: cereza. O como ellos llaman a estas versiones: Kriek. Frambuesa, melocotón, arándanos o manzana son otras frutas también utilizadas. Lindemans Faro y Lindemans Gueuze: las más comunes y más conocidas que encontraréis en la tienda. Algún día cercano (sin presiones) traeré más lámbicas, pero por el momento, no son demasiado conocidas y pocos os atrevéis con ellas.
De frutas tengo varias, pero esta es una que tiene una acogida brutal, Liefmans Fruitesse. Elaborada con cinco frutos rojos. Una piruleta, vamos.
Californian Common: O... No hay más nombres para ella. Cerveza ligera debido a su fermentación Lager, nació de un fallo en las temperaturas de fermentación, que eran más elevadas de lo adecuado para que esta levadura funcione a pleno rendimiento. En consecuencia, tenemos una cerveza con más cuerpo en boca, afrutada y de paso limpio, notas de madera y fresca, fresca. Anchor Steam Beer, la primera y la original es la principal representante en el globo. De aquí, han surgido un par de estas hermosas criaturas "vivas": Bonaplata de Minera, y A California no hi ha Guardia Civil, colaboración entre La Pirata y Calavera.
Este último estilo sí que es para todos los públicos... pero se me ha colado como una lagartija de una enredadera. No, la verdad es que la he dejado entrar por sus curiosas características organolépticas y su proceso de elaboración.
Ahumadas: Esto no es una categoría... son varias, pero todas tienen una cosa en común, y es que en el proceso de elaboración se usan maltas que para el proceso de secado se han pasado por un ahumado, cual salmón.
-Rauchbier, de estilo alemán y baja fermentación. Schlenkerla Märzen es un pedazo de rauch con
sabor muy intenso. Mucho.
Al estilo Bamberg, pero hecha aquí, Fumada de Glops. Intensa, pero no fuerte como para darte un algo.
-Rauchweizen, de trigo al estilo alemán, alta fermentación. Schlenkerla Weizen es un pedazo de rauch con sabor menos intenso que su hermana, la Märzen.
-Smoked Porter: Negra de alta fermentación al estilo inglés, además de esos toques de cacao, nos dejan un sabroso toque ahumado en boca. Cat Porter, de Dinamarca y Viven Porter de Bélgica son dos ejemplos muy auténticos... para no ser inglesas.
Hay otras ahumadas, pero carezco de ellas, con lo que no me atrevo a marcarme un tanto hablando de ellas...
Creo que ya estamos por hoy... Se me hace la hora de cerrar, tengo hambre y me quiero ir a casa...
En fin, queridos todos. Me despido sin demasiadas florituras.
Portaros bien, como siempre, apoyad a las artesanas, y si encontráis una que no vale nada, dadle otra oportunidad otro día. Nunca se sabe...
Salud.
Aprovechándome de mí mismo, y robándome tiempo de descanso (soy un jefe tirano y cruel conmigo mismo, no me dejo ni salir a desayunar) me pongo a escribir. Este arte que me tiene frito porque no tengo tiempo de verdad para ejercerlo y lo hago en los ratos que me siso como buen empresario y pobre trabajador. Hoy no quiero hablar de la política del empleo, solo me que me gusta divagar, pero eso ya lo sabéis.
Hoy quiero hablar de unas cervezas que no son para todos los públicos. Más que nada porque son poco conocidos, y algunas de ellas cabe la posibilidad de que no os gusten, por las características que las hacen poco frecuentes, pero que para mí son especialmente geniales. Empecemos pues:
Sour Red: O roja flamenca, esta cerveza lejos de ser una señora vestida con topos de lunares en fondo carmesí, es un estilo de la región de Flandes característico por sus aromas y sabores tan semejantes al vino. ¿Cómo puede ser esto? Esto se debe en parte por su "contaminación" deliberada de Brettanomyces y al dejarlas madurar en barricas de madera donde ha madurado vino antes, y en parte por lo de dejarlas en las barricas, que adquiere sus sabores.Oscura y consistente, esta cerveza presenta sabores, por lo general, ácidos, notas de vinagre, frutos rojos, frutos secos, uvas y pasas. Duchesse de Bourgogne es su mayor representante. Aunque también podemos probar con Rodenbach, más ligera o Bourgogne des Flandres, más dulce.Personalmente me encantan las Cuvée Brut y Goudenband de Liefmans... La primera de estas se elabora como la segunda, pero se le añaden cerezas de temporada... Un par de delicias como las que no hay.
Lámbicas: O cervezas de fermentación espontánea. No es que surjan de la arquebiosis, como se creía antaño, pero sí que es cierto que las levaduras no se añaden por mano humana.
Igual que en la producción primera de la cerveza, las levaduras que flotan por el aire entran en contacto con el caldo, así como algunos tipos de bacterias. Son un estilo que solo se produce en Bélgica debido a que estas levaduras tan concretas solo viven por esas latitudes.
Para ayudar a las sucesivas fermentaciones, se le va añadiendo azúcares. Estas maravillas rondan entre uno (las más jóvenes) y cinco años (las más viejas-Oude-) de maduración.Por obtener, se obtienen cervezas ácidas, de fondo maltoso y toques afrutados, de madera, etc.
A algunas versiones de estas cervezas, lo que se les añade son zumos de frutas. El más común: cereza. O como ellos llaman a estas versiones: Kriek. Frambuesa, melocotón, arándanos o manzana son otras frutas también utilizadas. Lindemans Faro y Lindemans Gueuze: las más comunes y más conocidas que encontraréis en la tienda. Algún día cercano (sin presiones) traeré más lámbicas, pero por el momento, no son demasiado conocidas y pocos os atrevéis con ellas.
De frutas tengo varias, pero esta es una que tiene una acogida brutal, Liefmans Fruitesse. Elaborada con cinco frutos rojos. Una piruleta, vamos.
Californian Common: O... No hay más nombres para ella. Cerveza ligera debido a su fermentación Lager, nació de un fallo en las temperaturas de fermentación, que eran más elevadas de lo adecuado para que esta levadura funcione a pleno rendimiento. En consecuencia, tenemos una cerveza con más cuerpo en boca, afrutada y de paso limpio, notas de madera y fresca, fresca. Anchor Steam Beer, la primera y la original es la principal representante en el globo. De aquí, han surgido un par de estas hermosas criaturas "vivas": Bonaplata de Minera, y A California no hi ha Guardia Civil, colaboración entre La Pirata y Calavera.
Este último estilo sí que es para todos los públicos... pero se me ha colado como una lagartija de una enredadera. No, la verdad es que la he dejado entrar por sus curiosas características organolépticas y su proceso de elaboración.
Ahumadas: Esto no es una categoría... son varias, pero todas tienen una cosa en común, y es que en el proceso de elaboración se usan maltas que para el proceso de secado se han pasado por un ahumado, cual salmón.-Rauchbier, de estilo alemán y baja fermentación. Schlenkerla Märzen es un pedazo de rauch con
sabor muy intenso. Mucho.
Al estilo Bamberg, pero hecha aquí, Fumada de Glops. Intensa, pero no fuerte como para darte un algo.
-Rauchweizen, de trigo al estilo alemán, alta fermentación. Schlenkerla Weizen es un pedazo de rauch con sabor menos intenso que su hermana, la Märzen.
-Smoked Porter: Negra de alta fermentación al estilo inglés, además de esos toques de cacao, nos dejan un sabroso toque ahumado en boca. Cat Porter, de Dinamarca y Viven Porter de Bélgica son dos ejemplos muy auténticos... para no ser inglesas.Hay otras ahumadas, pero carezco de ellas, con lo que no me atrevo a marcarme un tanto hablando de ellas...
Creo que ya estamos por hoy... Se me hace la hora de cerrar, tengo hambre y me quiero ir a casa...
En fin, queridos todos. Me despido sin demasiadas florituras.
Portaros bien, como siempre, apoyad a las artesanas, y si encontráis una que no vale nada, dadle otra oportunidad otro día. Nunca se sabe...
Salud.
miércoles, 1 de octubre de 2014
Apaga y vámonos.
Buenas a todos, queridos míos. No os preocupéis que no tengo ninguna intención de apagar e irme a ninguna parte. Esta es la breve crónica de una pequeña feria en la que hemos participado con ilusión, pero que nos ha dado más problemas que alegrías.
Estos días atrás, se celebraba la Fira dels Trabucaires de Santa Coloma de Gramenet, allá, delante del ayuntamiento. La feria arrancó con alegría. Empezamos montando al lado de unos churreros y de una parada de olivas artesanas. Casi enfrente, un señor con mermeladas de higo (con buena pinta, lástima que no soy de mermeladas y se me echaría a perder de aburrimiento en la despensa, como la de melocotón que compre hace... ni idea), aceitede oliva y frutos secos, y al bies casi entre al lado y detrás un campechano vendedor de marroquinería (bolsos, cinturones y demás complementos de piel). En las ferias es fácil hacerse con la gente que las trabaja. Personas, por lo general distendidas y dicharacheras. Un rancio retraído no vende demasiado.
Preparado el toldo, preparamos botellas en una nevera portátil de manera que había opción de meterse en el cuerpo cosas tan ricas como Minera, Glops, Spigha, Cat Porter, L'Hort del Barret o Gruit Inferno. Me saco (de debajo de la camiseta) un par de barriles de Clot y Barceloneta (que le robé a Jordi de Birra 08 cuando no miraba. Hola Jordi) y (del bolsillo) un tirador (de unos 30kg de nada que conseguí por el mismo método mientras el tío, confiado, fumaba en su pipa. Jaume, el Otro Ente Físico Importante de Birra 08, estaba ocupado con temas más serios como el Indihop y no se percató). Enchufo los barriles. Sin problemas. Todo guay. Todo guay hasta que me da por comprobar las válvulas de estrangulamiento del caño... con el compresor en marcha. Para muchos puede que no signifique nada, pero hacer eso implica que si una válvula no esta apretada a tope... como la toques, que es lo que hice yo inocentemente, salta y comienza a rajar todo el líquido interno de la máquina. Muy inteligente por mi parte, lo reconozco, no fue.
En fin, salta la pieza y yo me quedo empapado en cerveza, previamente empapado del agua del aparato y con un dedo metido en el agujero de la válvula mientras mi acompañante de la feria (no diré nombres, tranquilo papá) apaga la máquina por mi indicación y se larga, porque se supone que ya está. pues no. No está. Los barriles ya están a tope de presión y con la máquina apagada sigue sacando cerveza. Pego un gr... le pido amablemente y susurrando con todas mis fuerzas y acordándome de cientos de nombres del santoral, que le saque el, ejem capuchón a los barriles para poder dejar de presionar con el dedo (y creo que por ósmosis directa se me metieron en el cuerpo un par de litros de cerveza).
Solventado el problema del tirador, comienza el viernes muy tranquilo. Demasiado tranquilo. Tan tranquilo que sigue tranquilo y acaba tranquilo. Por lo menos me he hecho coleguilla de los de los churros y del de los bolsos.
Mañana será otro día.
A la mañana siguiente, volvemos y la cosa no varía demasiado. Mucha gente, poca compra. Son las 9:35... Apaga y vámonos.
La feria en sí ha sido un fiasco. No por falta de organización, que he de decir que ha sido buena, y me sabe mal haberle dicho al pobre organizador que se desvivió por que no nos faltara combustible para los generadores, que esta feria era de PM (pista: -la primera letra significa: meretriz,-la segunda: materia orgánica en descomposición), pero cuando toda la alegría se queda en casa, no dices cosas bonitas... En fin. La culpa no fue de nadie. Bueno, sí...
Y las culpas son de:
(redoble de tambor)
-La economía recesiva del mes de Septiembre (Venga todos juntos, gritemos: ¡Bien!)
-Fin de mes (¡Bien!)
-Que había mercadillo semanal en el barrio de al lado (¡Bien!)
-Que no estaba bien publicitada por parte del promotor (¡Bien!)
-Que en la Plaça de l'Ajuntament de Santa Coloma hay 5 terrazas de bar (¡Bien!)
-No era zona de paso directo (¡Bien!)
-Rajoy, la culpa siempre es de Rajoy (¡Bien!)
(Aplausos y silbidos)
Yo creo firmemente que una feria se puede medir por el éxito del churrero. Y cuando el churrero no saca ni para pagar la harina, es que la feria no ha sido buena.
Domingo también es día de feria. El de los bolsos se fue el sábado noche. El de las castañas, lo mismo. Nosotros recogemos antes de que (como temían los temibles galos) se nos caiga encima el cielo. El resto, agua pasada.
En fin, señores. Solo me resta darle las gracias en primer lugar al organizador (si me lee, espero le guste este blog y por extensión se venga a tomar una a la tienda). Las gracias a mis padres por su ayuda (él no solo apago la máquina y descapuchó los barriles. Me ayudan lo suyo, y lo suyo les cuesta).Las gracias a mis amigos por pasarse a saludar y a tomarse una cervecita (que evidentemente les cobré, somos amigos, pero sóc molt català) y por darme su apoyo inestimable. Las gracias a mi amante, a mi mujer y a mi mejor amiga (que resulta, mira tu por donde, son la misma persona), por apoyarme y traerme de comer una ensalada de patata que sabe me encanta (no sin quejarse antes un poco, porque se queja, pero acaba haciendo lo que le pido "porfaplis"). Y ya está de dar gracias, que se me acaban.
Os dejo una foto para hacer boca, o dos si me apuráis.
Estos días atrás, se celebraba la Fira dels Trabucaires de Santa Coloma de Gramenet, allá, delante del ayuntamiento. La feria arrancó con alegría. Empezamos montando al lado de unos churreros y de una parada de olivas artesanas. Casi enfrente, un señor con mermeladas de higo (con buena pinta, lástima que no soy de mermeladas y se me echaría a perder de aburrimiento en la despensa, como la de melocotón que compre hace... ni idea), aceitede oliva y frutos secos, y al bies casi entre al lado y detrás un campechano vendedor de marroquinería (bolsos, cinturones y demás complementos de piel). En las ferias es fácil hacerse con la gente que las trabaja. Personas, por lo general distendidas y dicharacheras. Un rancio retraído no vende demasiado.
Preparado el toldo, preparamos botellas en una nevera portátil de manera que había opción de meterse en el cuerpo cosas tan ricas como Minera, Glops, Spigha, Cat Porter, L'Hort del Barret o Gruit Inferno. Me saco (de debajo de la camiseta) un par de barriles de Clot y Barceloneta (que le robé a Jordi de Birra 08 cuando no miraba. Hola Jordi) y (del bolsillo) un tirador (de unos 30kg de nada que conseguí por el mismo método mientras el tío, confiado, fumaba en su pipa. Jaume, el Otro Ente Físico Importante de Birra 08, estaba ocupado con temas más serios como el Indihop y no se percató). Enchufo los barriles. Sin problemas. Todo guay. Todo guay hasta que me da por comprobar las válvulas de estrangulamiento del caño... con el compresor en marcha. Para muchos puede que no signifique nada, pero hacer eso implica que si una válvula no esta apretada a tope... como la toques, que es lo que hice yo inocentemente, salta y comienza a rajar todo el líquido interno de la máquina. Muy inteligente por mi parte, lo reconozco, no fue.
En fin, salta la pieza y yo me quedo empapado en cerveza, previamente empapado del agua del aparato y con un dedo metido en el agujero de la válvula mientras mi acompañante de la feria (no diré nombres, tranquilo papá) apaga la máquina por mi indicación y se larga, porque se supone que ya está. pues no. No está. Los barriles ya están a tope de presión y con la máquina apagada sigue sacando cerveza. Pego un gr... le pido amablemente y susurrando con todas mis fuerzas y acordándome de cientos de nombres del santoral, que le saque el, ejem capuchón a los barriles para poder dejar de presionar con el dedo (y creo que por ósmosis directa se me metieron en el cuerpo un par de litros de cerveza).
Solventado el problema del tirador, comienza el viernes muy tranquilo. Demasiado tranquilo. Tan tranquilo que sigue tranquilo y acaba tranquilo. Por lo menos me he hecho coleguilla de los de los churros y del de los bolsos.
Mañana será otro día.
A la mañana siguiente, volvemos y la cosa no varía demasiado. Mucha gente, poca compra. Son las 9:35... Apaga y vámonos.
La feria en sí ha sido un fiasco. No por falta de organización, que he de decir que ha sido buena, y me sabe mal haberle dicho al pobre organizador que se desvivió por que no nos faltara combustible para los generadores, que esta feria era de PM (pista: -la primera letra significa: meretriz,-la segunda: materia orgánica en descomposición), pero cuando toda la alegría se queda en casa, no dices cosas bonitas... En fin. La culpa no fue de nadie. Bueno, sí...
Y las culpas son de:
(redoble de tambor)
-La economía recesiva del mes de Septiembre (Venga todos juntos, gritemos: ¡Bien!)
-Fin de mes (¡Bien!)
-Que había mercadillo semanal en el barrio de al lado (¡Bien!)
-Que no estaba bien publicitada por parte del promotor (¡Bien!)
-Que en la Plaça de l'Ajuntament de Santa Coloma hay 5 terrazas de bar (¡Bien!)
-No era zona de paso directo (¡Bien!)
-Rajoy, la culpa siempre es de Rajoy (¡Bien!)
(Aplausos y silbidos)
Yo creo firmemente que una feria se puede medir por el éxito del churrero. Y cuando el churrero no saca ni para pagar la harina, es que la feria no ha sido buena.
Domingo también es día de feria. El de los bolsos se fue el sábado noche. El de las castañas, lo mismo. Nosotros recogemos antes de que (como temían los temibles galos) se nos caiga encima el cielo. El resto, agua pasada.
En fin, señores. Solo me resta darle las gracias en primer lugar al organizador (si me lee, espero le guste este blog y por extensión se venga a tomar una a la tienda). Las gracias a mis padres por su ayuda (él no solo apago la máquina y descapuchó los barriles. Me ayudan lo suyo, y lo suyo les cuesta).Las gracias a mis amigos por pasarse a saludar y a tomarse una cervecita (que evidentemente les cobré, somos amigos, pero sóc molt català) y por darme su apoyo inestimable. Las gracias a mi amante, a mi mujer y a mi mejor amiga (que resulta, mira tu por donde, son la misma persona), por apoyarme y traerme de comer una ensalada de patata que sabe me encanta (no sin quejarse antes un poco, porque se queja, pero acaba haciendo lo que le pido "porfaplis"). Y ya está de dar gracias, que se me acaban.
Os dejo una foto para hacer boca, o dos si me apuráis.
En fin queridos todos. me marcho que he de trabajar un poco. Portaros bien y cuidad las ferias de vuestros barrios, que el último fin de semana de Noviembre (29-30) y el primero de Diciembre (7-8) de 2014 estaremos de nuevo dando guerra de la buena en las fiestas de Sant Andreu, en Passeig Fabra i Puig con Meridiana, muy cerca de las paradas de Metro Fabra i Puig y Renfe/Bus Sant Andreu Arenal, y quiero veros por allí consumiendo calidad. Cantidad, si me apuráis también, para que nos vamos a engañar, pero sobre todo, calidad.
Como me enrollo. No hagáis lo de la válvula del tirador en casa sin la supervisión de alguien más responsable que vosotros cerca, o en su defecto, sin un amigo que os haga un vídeo y os ridiculice en Youtube.
Salud.
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viernes, 5 de septiembre de 2014
London Drinking
Buenas de nuevo a todos, queridos míos.

Esta entrada la escribo escuchando London Calling de uno de los grupos que tanto gustan a un amiguete (Sr. Puro Trapatoni, si me lees dímelo, que me hace gracia saberlo): The Clash. Por eso es por lo que le pongo este título. Por eso y porque este verano he estado en la Meca del Rock: Londres.
Mucha gente va a esta preciosa ciudad y vuelve muy contento de haber podido probar muchas cosas. Yo no puedo decir lo mismo porque mis viajes en pareja son muy turísticos y culturales, lo que significa que paramos poco y bebemos mucha agua.
Aunque los ingleses tienen muchas y muy grandes cervezas, he de decir que no he tenido peor viaje cervecero en mi vida. He de decir también que fuimos a la aventura extrema y sin mirar nada antes de salir de casa. Fue un error muy feo, porque en cada bar y restaurante en el que me asomaba solo podía vislumbrar las mismas marcas: Heineken, Guinnes y Fosters.
Aunque en las fotos de aquí arriba hay buenas marcas, no me dio tiempo de hacerme una pinta en ninguno de estos sitios que son bastante pijos, y el alcohol ya es bastante caro en Reino Unido como para meterse en estos locales a dejarse el presupuesto de un día.
Las inglesas (lo que ellos llaman Ales, no sus mozas) me gustan mucho. No he tenido suerte, pero, en este viaje. Si os digo la verdad, he intentado beberme una buena pinta todo el puñetero viaje. Al final de los miserables y literalmente cuatro días que estuvimos tuve la suerte de catar, por fin, una buena Ale inglesa.

Suave, sedosa, ligeramente floral. Fresca y con notas de frutos secos y especias, Elephant's Head Premium Ale es una cerveza elaborada por Caledonian Brewery -Edinburgo-, expresamente para este pub inglés situado en Candem.
De la London Pride no llegué a pedirme una pinta porque ya la tengo en la tienda.
Me gustó tremendamente y tras la primera ingesta me propiné una segunda pinta. Y de paso me compré una camiseta con el logotipo de su cerveza.
Tuve la suerte de ver una pequeña tienda de productos artesanos, en la que no compre nada por falta de un envase donde beberme una buena cerveza y como estoy totalmente en contra de cascarme una artesanal a morro,pues prefiero no hacerlo. El dependiente, aunque seco (cosa habitual en los ingleses) me atendió amablemente y me permitió hacerle un par de fotos a los estantes. La tienda esta muy cerca del National Galery of London.


En Candem también me ha dado por ver una cosa muy curiosa: Hola Paella.
Por si no lo sabeis, en Candem Town hay una zona enorme donde la gente puede comprar la comida en paraditas. Cocina colombiana, mexicana, inglesa, española, iraní, griega, turca... Pues dentro de la categoría de españolas, nada como una buena paella de plástico (es broma, no sé si realmente era buena o no, pero no tenía una pinta muy auténtica que digamos) acompañada de una Alhambra. Evidentemente no me he tomado ninguna. Sería una somera estupidez tomarme en el extranjero algo que siempre puedo pedir en el chino de debajo de mi casa...
Las dos fotografías que vais a ver ahora, son de una auténtica cerveza, a la que tomé en principio por una falsa estilo Duff. La confusión se debe a que en mi anterior viaje a esta ciudad en el escaparate de esta tienda tenían una decoración preciosa pero poco creíble de la autenticidad de los juguetes navideños. Claro... pensé que era otra decoración temática simplemente. Tampoco pude comprar ninguna cerveza de esa casa porque evidentemente las maletas no las facturo y eso supone un problema.


Esta entrada la escribo escuchando London Calling de uno de los grupos que tanto gustan a un amiguete (Sr. Puro Trapatoni, si me lees dímelo, que me hace gracia saberlo): The Clash. Por eso es por lo que le pongo este título. Por eso y porque este verano he estado en la Meca del Rock: Londres.
Aunque en las fotos de aquí arriba hay buenas marcas, no me dio tiempo de hacerme una pinta en ninguno de estos sitios que son bastante pijos, y el alcohol ya es bastante caro en Reino Unido como para meterse en estos locales a dejarse el presupuesto de un día.
Las inglesas (lo que ellos llaman Ales, no sus mozas) me gustan mucho. No he tenido suerte, pero, en este viaje. Si os digo la verdad, he intentado beberme una buena pinta todo el puñetero viaje. Al final de los miserables y literalmente cuatro días que estuvimos tuve la suerte de catar, por fin, una buena Ale inglesa.
Suave, sedosa, ligeramente floral. Fresca y con notas de frutos secos y especias, Elephant's Head Premium Ale es una cerveza elaborada por Caledonian Brewery -Edinburgo-, expresamente para este pub inglés situado en Candem.
De la London Pride no llegué a pedirme una pinta porque ya la tengo en la tienda.
Tuve la suerte de ver una pequeña tienda de productos artesanos, en la que no compre nada por falta de un envase donde beberme una buena cerveza y como estoy totalmente en contra de cascarme una artesanal a morro,pues prefiero no hacerlo. El dependiente, aunque seco (cosa habitual en los ingleses) me atendió amablemente y me permitió hacerle un par de fotos a los estantes. La tienda esta muy cerca del National Galery of London.
En Candem también me ha dado por ver una cosa muy curiosa: Hola Paella.
Las dos fotografías que vais a ver ahora, son de una auténtica cerveza, a la que tomé en principio por una falsa estilo Duff. La confusión se debe a que en mi anterior viaje a esta ciudad en el escaparate de esta tienda tenían una decoración preciosa pero poco creíble de la autenticidad de los juguetes navideños. Claro... pensé que era otra decoración temática simplemente. Tampoco pude comprar ninguna cerveza de esa casa porque evidentemente las maletas no las facturo y eso supone un problema.
En la estación de Paddington, cerca de dónde teníamos el hotel, pude ver esto. Mi mujer me pegó (hola cariño) porque me fui corriendo a hacerle la foto a esto en lugar de ir a mirar dónde había que coger el maldito metro...
Y esta curiosidad es una cerveza que podéis encontrar en la Tower of London es una Ale conmemorativa de la monarquía inglesa.
Bueno, Damas y Lores. Es un resumen muy pobre de mi pasada por la ciudad que se va a dormir muy pronto, pero la verdad sea dicha, no hay para mucho más en tema de breweriana...
Espero hayáis vuelto más contentos que yo de las vacaciones, que me han sido cortas (dicen que lo bueno si corto, dos veces bueno... debió de decirlo una mosca que viven un día y se lo pasan tocándote las... narices).
Os deseo una buena vuelta al trabajo (si es que es filosofalmente posible). En caso contrario, os recomiendo que probéis algunas de las buenas cervezas que tenemos en Birra Birrae. Eso seguro que os pone de buen humor y olvidáis que ya estáis de vuelta a la rutina.
Sed felices, bebed bien, y viviréis mejor. Salud.
PD: Sé que me arrepentiré de contar esto, pero hay que ser sinceros: Una noche fuimos a cenar a un chino (cosa más asquerosa no he visto en mi vida... como me gustan los chinos de aquí) y me tomé esto... Que Ceres me perdone...
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