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lunes, 28 de abril de 2014

¿La... qué? Lager, he dicho Lager.

Buenas a todos y a todas, queridos míos. Ando muy liado con muchos temas que no quiero comentar en el blog y por ello tengo tan poco tiempo para sacar a relucirlo.

La entrada de hoy va sobre un tipo que a pesar se ser uno de los más consumidos a nivel mundial, poca gente sabe lo que es. Hablo de las cervezas Lager. ¿La... qué? Lager, he dicho Lager. Proviene del germánico Lagern, que significa "guardar".

A finales del S. XVI unos monásticos bávaros que se dedicaban a sus quehaceres diarios entre los que se encontraba hacer cerveza y dejarla madurar en cuevas naturales, descubrieron por casualidad un nuevo tipo de fermentación. Claro que ellos no comprendían qué era el proceso de la fermentación en sí mismo tal y como lo conocemos ahora. Pero ese no es el tema. El tema es que se dieron cuenta de que habían conseguido una cerveza más ligera y amarga a la vez que más refrescante que las cervezas fabricadas hasta la fecha. Habían descubierto, sin saberlo, la levadura de baja fermentación. Hasta la fecha, todas las cervezas habían sido elaboradas como lo que hoy conocemos como Ales, o alta fermentación. Cervezas más corpulentas y con menor capacidad de refrescar que estas nuevas.

No voy ha explicar toda la historia sobre las Lager, porque lo que quiero es explicarla y exponer unos cuantos estilos de Lager (no todos) que mucha gente no sabe que existen, y es de lo más normal, porque son bastantes y tienen nombres complejos.

Las levaduras utilizadas en este tipo de cervezas son (y lo sabemos ahora gracias a unas investigaciones sobre el genoma) oriundas de la zona de la Patagonia. Esto viene a decir, y es totalmente una hipótesis que se baraja como la más lógica de las posibilidades, que algunas esporas viajaron desde esa zona hasta el viejo continente en algún insecto que a su vez viajó en un barco de vuelta de explorar en nuevo mundo.

Saccharomyces Carlsbergensis. No es un lavavajillas alemán. Es el nombre que Pasteur le dio a este tipo de hongo mientras lo investigaba en los laboratorios de Carlsberg, en Dinamarca. Es el encargado de hacer que el caldo de cocción se convierta en lo que es. A diferencia de su primo el Saccharomyces Cerevisiae que fermenta a temperaturas elevadas (18º-25º), este hongo fermenta en temperaturas que por lo general oscilan entre los 7º y los 13º.

Tengamos en cuenta que Lager es una cerveza que necesita un tiempo de maduración (proceso que sigue a la fermentación) más largo. Un mes sería lo mínimo aceptable en algunos de los estilos. En otros, los tiempos de maduración son mucho más longevos. Conocidas marcas industriales las fabrican a diestro y siniestro recreando condiciones de "maduración rápida" haciendo que sea uno de los estilos con más fabricantes de marca blanca. Por lo general, la Lager con menos tiempo necesitaría unos 25-30 días, pero las grandes industrias del alcohol a gogó aceleran los procesos mediante elementos químicos, sales y otras zarandajas hasta que la cerveza sale al mercado en menos de 2 semanas.

Ahí las dejo:

-Pale Lager. Ligeras y frescas de cuerpo pálido. Son el estilo más consumido en más de medio mundo. También se conocen simplemente como Lager, rúbia, o incluso como Premium... sin comentarios sobre esta última definición. Suele estar sobre los 5º de alcohol.
Schiehallion de Harviestoun es una buena opción de Lager artesanal que podreis encontrar aquí.
-Schwarzbier. Lager negra que poco se diferencia de sus homologas rubias en cuanto a producción se refiere. En su utilización se usan maltas quemadas lo que le confieren ese tono oscuro que nunca es negro del todo.
Glops Negra es mi recomendación de una buena negra lager.
-Pilsner. El segundo tipo de cerveza más "pirateado" del mercado. Lager original de República Checa, elaborada de manera que salga una cerveza más ligera y limpia todavía, data del S. XIX. y se diferencia de las Lagers "normales" en que su graduación alcohólica es más baja todavía rondando casi siempre los 4º-4,5º.
No tengo de esas cosas. Es broma, Furtenberg Premium Pilsner. Muy correcta.
-Dortmunder. Conocida como Export, es una cerveza con Denominación Geográfica Protegida. Solo se elabora en Dortmund y se trata de una Lager de sabor intenso y color pálido casi pajizo. Cualquier cerveza que se haga fuera de la zona, no se la puede llamar Dortmunder.
Fendt Ernte Golden de Aktien-brauerei.
-Amber Lager. Tambien conocidas como Viena. Poco conocido estilo que se basa en la utilización de maltas caramelizadas de alto contenido en azucares añadidos externos al cereal en sí mismo que le confieren color rojizo y sabor dulce pero de cuerpo ligero y, por lo general, poco grado alcohólico (~5º).
-Strong Lager. Hace referencia a las cervezas fuertes en graduación alcohólica y suele abarcar a muchos estilos, pero es un término utilizado englobarlas sin entrar en detalles. Suelen ser más maltosas debido a su alto contenido en cereal, lo que a la vez, oscurece más el caldo. Ha de rondar los 6º de alcohol para arriba para considerarse Strong.
-Märzenbier. Una strong Lager que se produce en Marzo para beberla en los meses de verano. Original de Alemania, se elaboraba en esas fechas porque aún hacía frío suficiente como para fermentarla sin problemas. Hoy en día se ha prostituido el término Märzenbier.
-Oktoberfest. Otra Strong Lager, pero esta es la Märzen que quedaba todavía madurando durante los meses de verano y se consumía para la celebración del año. Menos amarga, pues el lúpulo se ha oxidado ya mucho y ha perdido fuerza dejando una cerveza fuerte a la par que suave.
Dieselross Öl, también de Aktien-brauerei.
Bock/Dopplebock. Tan alemana como la misma palabra que significa "macho cabrío". Es una cerveza que supera los 7º. En el caso de las Dopple (doble) puede alcanzar los 9º. Potentes y de color oscuro, dos rasgos que según se cuenta, les debe el nombre (el color dicen que recuerda al del pelaje del macho de la cabra). En los germanos es costumbre ponerles nombres acabados en "-ator". Dulzonas y con mucho más cuerpo que sus hermanas más suaves.
HPBock y Buronator, dos artesanas, danesa y alemana respectivamente, sin ninguna duda merecedoras de una mención.

Hay muchas más Lagers, pero como podreis entender, no las puedo meter todas aquí o el universo implosionaría de manera irreversible. Entended que lo hago por el bien de la humanidad. Por eso y porque estoy cansado y prefiero dejaros con ganas de más.

Sin más dilación, queridos todos, os dejo. Pero no sin antes prometeros que volveré, antes mejor que después, a proseguir con los estilos de baja fermentación.

Muchas gracias, y ya sabéis. No hagáis nada que yo no haría. Bebed bien y viviréis mejor.

Salud.

miércoles, 2 de abril de 2014

Alimentaria 2014: Crónica de un evento anunciado.

Hola de nuevo a todos, queridos míos.

Como algunos de vosotros ya sabréis, he estado en Alimentaria 2014. Este año (ignoro el resto de años) se ha realizado en L'Hospitalet de Llobregat, el el recinto ferial habilitado a tales fines como este macro evento.

Como soy urbanita, en un principio pensé en acercarme en metro, pero recordé rápido que no llega y había de coger los ferrocatas (que no es ninguna cata de minerales ferrosos, es como llamamos a la red de trenes gestionada por la Generalitat de Catalunya), pero no tenía ganas de ir apretujado en un vagón abarrotado de gente con el mismo destino, así que me decidí por el coche.

Ahora es cuando una mano gigante me pega un leñazo mientras voces de fondo gritan "¡¡¡Error!!!". Pero va a ser que no. Aunque pueda parecer un error coger el coche para ir a aparcar en aquella zona llena de gente, he de decir que me manejo bastante bien por ahí desde que me perdí por el laberíntico parque industrial. Tres veces. En un día... En fin. Además, sé por dónde ir para no coger demasiadas colas, y aun que me tuve que ir a aparcar a cuatro naves de distancia, conseguí aparcamiento, conseguí tardar menos tiempo que en tren y acabé andando más o menos lo mismo.

No tengo fotos de la entrada porque yo iba a lo que iba y no me entretuve en sacar fotos, pero imaginaros un cine con siete películas de estreno, todas de ellas nominadas a los Oscar y con entradas a 3€. Pues más o menos así estaban las colas, las calles, los laterales. los taxis... Yo ya tenía mi entrada impresa (cosa que te piden hagas antes de llegar allí, porque la intención es que no hayan esperas en demasía), así que me decido a entrar con mi acreditación colgando del cuello. Paso, entro y cuando veo lo enorme del Hall... casi me da un pasmo. Paso como si fuera un tío importante y subo las escaleras. Adelante, ya estamos dentro.

Jodó... 6 pabellones, y me he de dirigir al último. No veáis la caminata que te pegas por dentro. Aquello es más largo que el aeropuerto de Barcelona...

Al fin consigo mi meta y me encuentro con un sinfín de casas, de comerciales y de gente intercambiando tarjetas, datos, haciendo negocios, etc. Voy dando más vueltas que una peonza y me marco una estrategia: de dentro a fuera y de izquierda a derecha. Solo así consigues ver a todo el mundo. Lo malo es cuando te distraes con las azafatas... pierdes de vista un segundo un puesto y hasta la segunda vuela ya no lo ves otra vez... Benditas mujeres y malditas minifaldas.

Prosigamos: Me acabo encontrando con un comercial de grande empresa que acaba de fichar por otro equipo. Estupendo, dos copas gratis. Allí todo es gratis, pero te las sirven mejor si te conocen.

Una lástima que no sepan regular las temperaturas del tirador, porque una abadía tostada no merece ese desprecio de helor. Me congelo los dientes. Caliento la copa con la mano y alcanzando una temperatura más elevada, cato el caldo. Tuestes ligeros de entrada y marcados en retorno. Dulces maltas y cuerpo medio. Estupenda. Próximamente en Birra Birrae. Su nombre, tendréis que esperar.

Cato a rubia, oooooooootra vez... Dita sea la sutil puñalada que me da el frío en las encías al paladear el claro caldo. Vuelta a calentar la copa, hablamos un rato el director de operaciones y un servidor, y me marcho. Primeros negocios.

Me encuentro con la parada de cierta marca de cervezas que no valen dos perras y saludo al comercial. Una cosa es que la cerveza sea de fregadero, y la otra ser mal educado. Prosigo y me emociona encontrarme con unos italianos maestros en el arte de hacer cervezas valencianas. Charlamos, intercambiamos datos, anécdotas, risas y cada vez que quiero irme, me lo impiden dándome otra muestra de sus estupendas bebidas artesanales. Que por cierto, he de decir que han mejorado desde que las probé la primera vez, y ya estaban buenas. Próximamente, en Birra Birrae. Su nombre, ya lo sabréis.

Insto a unos estudiantes a tirar a la basura esa (perdón) mierda que les han dado en la parada de EG o HR, según se hable de la marca o de la empresa, y prueben cosas buenas de verdad. Se ríen, las prueban y me dan la razón: es una (perdón) mierda. Han descubierto el mundo de las artesanas. Ya no hay vuelta atrás.

Consigo encontrar por fin a Spigha/Nispra. Es importante encontrarlo, porque son ellos los que me han invitado al evento y además, había de conocer a Toni, el productor. Un señor muy majo, aunque me lo esperaba ligeramente más hippy, no tan trajeado. Será que me he acostumbrado a ver a cierto tipo de productores más bohemios... En fin. Charlamos, intercambiamos anécdotas y prosigo mi camio tras demostrarles a unos almerienses muy majos que la cerveza Spigha vale la pena tenerla. No se las voy a vender yo, pero creo en ellas y apuesto por ellas.

A todo esto, cada vez voy más contento, no borracho. los borrachos están en los bares, en las ferias están los alegres potenciales clientes.

Decido que ya es hora de acercarme a ver la parada de Origen. El problema, es que no estaban en el pabellón de bebidas, estaban en el pabellón de autonomías, en el dos. A una distancia de cuatro. Puede parecer cerca, pero si no sabes exactamente dónde está, se te puede ir el tiempo en vueltas tontas a cientos de paradas, por no decir la distancia lineal, que se hace muy larga entre subidas y bajadas por escaleras mecánicas. Cuando por fin llego al lugar adecuado, a la zona de la diputación de Almería, entro en contacto con el productor. Le informo sobre mi profundo descontento con su marca, y me preocupo por la razón por la cual debería volver a tenerla. Su respuesta es una copa de cristal llena con Origen de barril. Convincente.  El producto es mucho mejor que la porquería que me sirvieron mis proveedores en su principio. No hay duda de que la volveremos a tener. Esta vez, vale la pena mucho. Tiene cuerpo, tiene aroma y tiene buen sabor. Muy correcta y sedosa.

Vuelvo al pabellón de bebidas, consigo encontrar a los chicos de Espiga Bruna. Los saludo y me meto un poco con ellos, pero con cariño. Les digo lo que pienso sobre llamar Black IPA a una cerveza negra muy lupulada, les toco un poco las narices tras catar las nuevas recetas y me voy a dar otra vuelta antes de despedirme de Toni y marcharme a casa aprovechando que la fuerza de los caldos se disipa.

Se supone que hay más marcas de cervezas que han asistido al evento, pero ignoro dónde puede estar, y la verdad es que da lo mismo. Hay gente con quienes tratos, los justos.

Me voy. No he comido, pero he picoteado sin demasiada avidez en varios puestos (me sabe mal comer y dar falsas esperanzas a los productores que buscan compradores serios). Me voy feliz y contento. Me voy con buenos contactos y dejando atrás varios acuerdos. Me voy, pero volveré la siguiente convención, y quién sabe, quizá hasta me quede unos días. Todo está por ver.

Me despido de vosotros, queridos míos. Me despido con buen sabor de boca y una alegre sensación de que cosas buenas surgirán de aquí.

Salud.

sábado, 29 de marzo de 2014

Negras, negras everywhere.

Buenas, queridos míos. Esta entrada de hoy la estoy escribiendo en riguroso directo. Así que en cuanto acabe la cuelgo, cosa que no suelo hacer. Dejo siempre un par de días por si me da por cambiar alguna palabra poco inteligible por otra ligeramente más coloquial a fin de llegar a todos por igual. Pero hoy no. Hoy va directa, tan directa como la gente que me pide negras.

Negras. Tantas como dedos tengo en las manos son los estilos que nos podemos encontrar. No todas las negras son iguales, y por ello antes de darle cualquier cosa a una persona ansiosa de beber oscuros caldos, me cercioro de entender su paladar. Voy a poner algunos de los ejemplos que la gente entiende y que creo me funcionan:

Negra Bock Damm: Hago alusión a este bebedizo con la intención de saber si lo que quiere es una Schwarzbier. Por lo general, son cervezas ligeras con toques de regaliz negro (o pegadolça que decimos en Catalunya). Alemanes y checos por igual tienen esa costumbre con sus negras lager. Glops negra es la única schwarzbier que tengo, pero se sale de lo común y gusta mucho más que las de costumbre.

Negra Guinness: Es un término que no falla para las Irish Stout. Si te gusta eso (lo siento en el alma, pero no puedo con ella), tengo poco donde escoger, pero encantan sí o sí. Sabores igualmente de regaliz negro pero con más cuerpo y toques tostados más intensos. Popaire Tinta de pop es la mejor para darte el gusto.

Negra cafetera: No acaban de comprender, pero acaban repitiendo. No hay mucho que decir. Café, ambrosía y tueste de cereal con cuerpo y grandes sabores son las principales características.

Es este momento hace media hora que he dejado de escribir porque tenia faena... cosas del directo. Prosigamos.

¿Dónde lo he dejado? Oh, sí... cafeteras... Hago esta referencia para referirme a muchas Porter, como por ejemplo, Naparporter (antes conocida como Janis Porter) o la estupenda Old engine oil, de Harviestoun. Mucho cuerpo y amargor elevado. Me encantan. Luego están las Coffe Porter como Ausesken coffe, que llevan café. Y están de miedo... Casi te las puedes desayunar, cosa que me encantaría si no fuera demasiado alcohólico...

Negra pero dulzona: Es simplona la descripción, pero caray... si me funciona, ¿quién soy yo para corregirme? Claro... soy yo... No divagues (me dice mi voz interior, que se aburre de estar tanto tiempo escuchando a mis otras personalidades encarceladas bajo llave).

Negra dulzona sirve perfectamente para la gente que lo que quiere son las Imperial Stout. Cervezas que por su altísimo contenido en maltas y azucares provenientes de este cereal tostado y quemado, nos dejan reminiscencias en boca que nos pueden evocar al recuerdo de algo dulce y sedoso como una melaza, pero que al final son peligrosas, porque cuando te pones de pie te das cuenta de que esa delicia tiene más grados de los que aparenta... As de Cors, me tiene loco a mí y a quienes la catan, porque es traidora, pero en el fondo la queremos así. Viciosa y engañosa. Gran paladar y aroma, y el alcohol tan integrado que nos tomaríamos otra si no fuera por el cuerpo que tiene.



Negra fuerte: Esto es más jodido, pero casi siempre quieren lo mismo. También nos vamos a las Imperial Stout, pero con los alcoholes menos integrados, un poquito más presentes. Queremos un brandy de cebada quemada con toques y aromas de tostadero de café, de aquellos que ya no quedan... Lástima... Black Block de La Pirata con sus 11,2º es una de las mejores. Sin duda alguna. Creo que ya la he elogiado antes, pero repetir no es de cobardes, y yo repetiré hasta que no pueda más.

Negra pero suave: En fin... me gustan con cuerpo, pero no todos los clientes las quieren así. Mos'ka Negra es una stout bien valida por su cuerpo ligero y sabores suaves que tienen más consistencia que las negras alemanas (que tienen menos cuerpo que las modelos de Victoria's Secret. En serio, estás "chumías". El tobillo de una cigarra tiene más carne... No divagues...). O puede que Stout de La Mola, que esta muy bien, pero sin ser demasiado costosa de beber para los que las quieren muy ligeras.

Muy lupulada/amarga: De estas no quiero hablar, porque no me sale de las narices reconocerlas como IPAs, pero como cervezas, están geniales. Bueno vale, tiro de la manta... No puedo considerarlas IPAs por que... qué leches, no me liéis. Leed Inclasificables, de este mismo blog y entenderéis por qué no quiero nombrarlas IPAs. En fin... A los amantes del amargor intenso del lúpulo extremo, les tengo reservadas Black Feet, de Milana&Sr. Bu, Black Storms de La Pirata y alguna más que no recuerdo y no me voy a levantar a mirarla. Excelentes aromas frescos y unos toques ligeramente vegetales se sobreponen a los sabores tostados. Son estupendas, de verdad, pero no son para todos los paladares.

Negra diferente: Dos palabras definen a la mayoría de estas exquisiteces. Smoked Porter. Negras ahumadas. Son tan comunes como las que más, pero no estamos acostumbrados a ellas. Por mi parte, me encantan como algo distinto y sobre todo para comer carne. Estas son muy especiales, porque o te gustan o no te gustan. No hay término medio. Cat Porter de Refsvindinge o Porter de Viven, son dos ejemplos de lo que digo.

Negra redonda: Sí, redonda y sedosa. Esto son los que prefieren las Oatmeal Stout. Básicamente son Stouts con avena en copos, lo que les confieren sensaciones más sedosas en paladar y un toque de cereal más marcado, que a mí personalmente no me acaba de agradar pero que las hace especiales y estupendas. Barney Flats de Anderson Valley es una opción, aunque reconozco que me ha conquistado Baja, de Bevog... Esta segunda me encanta... Es más amarga que la primera.

Creo que esas son todas las opciones que les doy a mis clientes. A lo mejor me olvido de alguna, pero es que llevo mucho texto ya y no me quiero pasar, no sea que acabe haciendo la cuarta parte de El Señor de los anillos: Las cervezas de La Tierra Media.

Espero os sea de ayuda, espero os sea de agrado y sobre todo, espero veros por aquí.

Me despido no sin antes desearos buen fin de semana. Y recordad, no hagáis nada de lo que arrepentiros al momento. Si tenéis sed, a la fuente, nada de beber Cruzcampo.

¡Salud!

lunes, 10 de marzo de 2014

Hoy casi lloro, pero al final no...

Hola queridos todos.

Hoy me ha pasado algo que no debería ver nadie con mi pasión: Me han pedido que les abra unas botellas en la tienda... ¡PARA TIRARLAS A LA PICA!

Tranquilos, todo tiene una explicación simple: Un coleccionista de tapón corona, un señor de Ibiza, que acaba de volver de una convención de coleccionistas en Alemania, ha pasado a comprarse algunas cervecitas catalanas, por aquello de los tapones personalizados. Después de charlas un rato, cogerse algunas y remover la caja de las chapas, me ha pedido que le abriera las cervezas ahí mismo. casi me da un patatús, porque el hombre no tenía intención de bebérselas todas. Solo quería las chapas y el contenido le daba igual.

Comprendo la pasión del coleccionista, pero ellos no comprenden la pasión que tengo por el liquido elemento, y aunque me ha costado un poco, y haciendo caso omiso, se las he abierto, y les he servido a él y a su amigo una a cada uno en copa (pretendían además cometer el sacrilegio de tomarse dos grandes caldos directos de botella... Para mi persona, algo inaudito. Ni que fueran pingajos industriales de la Mahou o la San Miguel...

En fin, que casi lloro porque me he visto obligado a tirar por el sumidero dos botellas. Las otras tres he tenido vista y me las he guardado con otra chapa cerrada a presión y puestas en la nevera. No he llorado, porque las que he tirado (porque han hecho efecto Geiser) no valen una leche, pero las tengo porque me las van pidiendo y las que eran buenas he podido salvar una directamente en copa y las otras tres, ya os lo he dicho...

Ahora mismo, estoy un poco contento. No es un secreto que con el estómago vacío se notan antes los efectos, pero tampoco estoy como para no escribir sin faltar a las normas de la cohesión ortográfica o meterle una patada a la gramática.

En fin, queridos y queridas míos. Me despido con este consejo: Si me queréis hacer daño, tirad por el sumidero a alguna de mis amantes embotelladas, si me queréis hacer feliz, haced lo mismo con una Cruzcampo.

Sed felices y comed maridando correctamente.

Salud y buena semana.

sábado, 1 de marzo de 2014

Le falta solera.

Hola de nuevo queridos todos.

Hace ya tiempo que no escribo nada. Las últimas entradas que he publicado he de confesar que las tenía ya pasadas. Revisionando "Californication" por segunda vez me dado cuenta de ello, ya que Hank, el protagonista tiene problemas para escribir desde hace bastante tiempo. No es que yo tengas los problemas sentimentales de los que hace gala David Duchovny en esta serie dramática y cruel disfrazada de erotismo desenfrenado, simplemente no encuentro un momento para ponerme a escribir. Momento tengo muchos, pero siempre me interrumpen cuando tengo la inspiración buena, o simplemente no tengo ganas y lo voy posponiendo.

Y hablando de posponer, he estado catando últimamente cervezas varias que me dejan sensaciones algo decepcionantes. Cervezas que debieran ser mucho mejores, y tienen un ligero matiz de decepción en paladar y en nasal. No es que estén malas, o que no estén bien hechas, lo que pasa es que la cerveza, queridos míos, necesita sus tiempos de guarda.

Al igual que un enfermo de gripe, nuestra mejor amiga necesita reposo. Como una flor de azahar acabada de fecundar, necesita madurar el fruto. Si no respetamos eso, perdemos muchas cosas buenas. Una abadía con sabores de Juanolas... no es agradable. Una Brown Ale áspera y con sabores de manzana golden no es lo que queremos. Una Wee Heavy ácida no es lo que cabría esperar de semejante bebedizo.

Señores, señoras, como si de un brandy se tratara, a las cervezas de las que hablo les falta solera. Sí. Es muy posible que por culpa de las prisas provocadas por la presión ejercida por el público enfervorecido y exigente de su caldo, muchos cerveceros artesanos noveles (y no tan noveles) se ven abocados a sacar prematuramente su delicado y preciado tesoro antes de lo previsto, lo que provoca estos desastres embotellados de los que hablo.

Clamamos al cielo cuando abrimos una cerveza y nos ocurre alguna de estas cosas, o maldecimos al caldo, que no tiene la culpa de ser prematuro. Es comprensible. Nadie quiere que le pase eso, y menos después de desembolsar por ella la cantidad que sea. La has pagado y esperas que sea buena. A veces ocurren estas desgracias.

Espero que nadie haya tenido que sufrir como yo estas maltrechas ignominias que atribulan mi paladar durante largos ratos, porque la verdad es que es muy desalentador. Pero no desesperéis si os ha llegado el caso. Ni temáis a que os llegue tan furtivo final para una copa. Hay veces que se gana, y hay veces que se pierde. Si perdéis contra una de estas indefensas creaciones surgidas de una puesta en mercado prematura, darle otra oportunidad. Volver a cogerla y dejadla en un rincón seco y fresco donde la oscuridad se cierna sobre ella. Dejadle tiempo a solas para que ella misma se de cuenta de su inmadurez y rectifique con el paso del mismo tiempo que nos da paso a los meses.

Si cuando la saquéis sigue estando igual de irreverente ante vuestras papilas, darla por perdida. Es un fiasco. Si por contra, nos da aquello que esperábamos de ella, es que su creador es un buen padre. Y todos los padres se equivocan alguna vez, pero para eso estamos nosotros. Para darle una segunda oportunidad y hacer que madure de manera adecuada siendo unos buenos padrinos.

No me quiero andar mucho por las ramas que no estoy muy fino filipino. Tengo un constipado de esos que se te cogen y no te sueltan hasta que ya llevas bañador... Pero eso no viene al caso.

Me despido de vosotros ya. Espero disfrutéis de las cervezas como yo de la vida: con cariño y alegría.

Sed buenos y ya sabéis: ¡Salud!

jueves, 20 de febrero de 2014

Esta ya la he probado -¿Seguro? -Ah, pues no.

Buenas a todos y a todas, queridos y queridas míos y mías. La entrada de hoy va a consistir en algo distinto. Algo que todo el mundo cree que ha probado, pero que solo unos cuantos lo han hecho de verdad. La entrada de hoy va sobre la variedad de marcas que hay y que creemos haber catado porque el nombre nos engaña.

Me encanta que la gente me entre en la tienda y me diga lo buenas que están las Glops, porque como ya he dicho con anterioridad, soy un enamorado de estas preciosidades. Lo que no me encanta es que me digan, "La Glops ya la he probado". Lo digo porque "La Glops" tiene 10 variedades y nunca me dicen cuál de ellas han catado. Solo saben que estaba muy buena, cosa cierta segurísimo, pero no tienen ni idea de qué variedad se han llevado a la boca, ni recuerdan el color o los sabores. Solo saben que les gustó mucho. Eso me dificulta la labor de proporcionar elementos semejantes para contentar al cliente en cuestión. Por eso siempre pregunto: "¿Seguro que era esta? Mira que hay 10 variedades...". La mayoría de veces la respuesta es "Ah, pues no. Yo probé otra, porque el nombre no me suena".

Estoy seguro de que si les meto una cualquiera les va a gustar de todas formas, pero como no quiero excederme o cometer errores me cercioro bien.

Son errores muy comunes ver una marca y pensar que ya la has probado, porque la mayoría de las marcas a las que nos tienen acostumbrado las industriales no pasan de tres productos conocidos. Bebes dos o tres referencias y crees que ya no hay más. No pasa nada. No eres el primero ni el último que lo cree así.

Otra marca que todos me aseguran haber consumido es Leffe. Claro que las han consumido, la rubia y la tostada (no negra, los belgas no hacen cervezas negras). Pero yo ofrezco 5 referencias totalmente diferenciadas. Sirvo la Triple Abadía, la Radieuse, la Rituel 9º, la Vieille Cuvée y la Ruby. Cinco variedades que no se ven en casi ninguna parte, dejando de lado algunas cervecerías especializadas, claro.

Me pasa menos con las etiquetas de Brew Dog, pero también me pasa. La gente que va directa a por la Punk IPA, no se equivoca, pero los que pasan por delante y me dicen que "Esa ya la he probado", en cuando ven que al lado hay varias etiquetas iguales con otros colores se paran y dicen "...o no. ¿Cuál es la diferencia entre esta y estas?". Entonces he de darles una clase rápida de estilos, y mentiría si digo que no me gusta explicarlos, jejeje.

Ahora viene el final, no desfallezcáis tan pronto.

Esta entrada es una recomendación para todos vosotros, lectores ávidos de conocimiento y placer: Haceros una lista. Cread una base de datos sobre las cervezas que vayáis catando. Poned marca, nombre, estilo, una descripción y si os ha gustado o no. Yo lo tengo y es estupendo para cuando llevo tantas que no puedo... Corrijo, porque da estoy dando una sensación equivocada: Va estupendo para cuando me pregunto si era esa, porque he probado tantas a lo largo de mi vida que a veces las confundo.

Mirad si me desvivo por vosotros, ávidos catadores y lectores, que me he hecho un Dropbox de esos solo para dejaros este enlace y que podáis usar la lista de la que os hablo.

Listado de cervezas catadas

Os dejo felices, libando del dulce néctar de cebada que tiene tantos nombres y tantos sabores como segundos tiene una semana.

Salud.

sábado, 8 de febrero de 2014

La France, je t'aime.

Hola a todos, amados míos. Espero que os vaya todo tan bien como me gustaría que me fuera a mí, o mejor.

Ya sabéis que tengo tendencias a liarme a hablar de cosas que no tienen que ver con la cerveza, así que no os asustéis si de golpe a mitad de narración se me va la pinza.

Hoy quiero loar a la patria gabacha, al país de la guillotina y a la madre de la absenta: Francia.

Relaxin glass of cervecita artesanal. No os estiréis de los pelos ni os rasguéis las vestiduras. Lo digo porque cada vez que comento algo sobre una cerveza francesa la gente me dice "Si en Francia la cerveza es una mierda". Claro que lo mismo me dicen de USA... No hay nada más atrevido que hablar sin conocer. Y sobre todo, sin haber bebido (sí, con el doble sentido lo he dicho). No podemos juzgar a los vecinos porque hablen con un quesito en la boca y nos miren con altivez. Los hemos de juzgar tras haber catado sus maravillas (y sus no tan maravillas).

Allá al norte de los Pirineos, tienen genialidades tan preciosas como por ejemplo la ya desaparecida del mercado español (por lo menos así se me ha informado) Adelscott. Una cerveza magníficamente elaborada y que mucha gente cree es escocesa, quizá porque su composición contiene malta de whisky, que no licor de whisky.

Belzebuth, otra preciosa y magnifica cerveza solo apta para aquellos a los que les gusten los sabores fuertes, potentes y muy maltosos. Son 13 grados de Strong Ale, que para mi parecer se acerca más a una Barley Wine. En una copa de brandy, sentado en una butaca de cuero y escuchando música clásica, es una cerveza para relajarse.

Les Brasseurs De Gayant son una pequeña empresa artesanal que elabora grandes cervezas tales como:
-La Divine (Biere de Garde). Para mí, de las mejores que he probado nunca. Mejor incluso que Chimay con todo su renombre.
-La Biere du Démon (Imperial Pils), una cerveza fuerte de 12 grados, que trastorna la boca y el paladar con su fuerza.
-Saint Landelin, una cerveza de abadía estupenda y que me encantaría poder disponer de ella en la tienda. Todo se andará. Todo se andará.
-Te Quieros, una cerveza que nada envidia a la famosa Desperados, que también es francesa, no mejicana.

He descubierto hace poco una nueva casa que encuentro excelentísima: Page 24. Su Hildegarde blonde, y su Hildegarde Ambrée, dos estupendas cervezas al más puro estilo francés (Biere de Garde). La rubia, con cuerpo y mucha presencia en boca y nariz no puede dejar indiferente a nadie. Me parece que ya ha levantado alguna que otra pasión entre mis clientes. La rojiza, o ambarada, presenta notas de fruta fresca. Pomelo y naranja tanto en nariz como en boca. Presencia y persistencia hacen de ella una estupenda acompañante para el pato u otras aves sabrosas.

Me volvería loco enumerando las cervezas francesas que me gustan y que la gente desconoce por falta de experiencia, pero creo que voy a darme el gustazo y voy a dejar un reguero de nombres, para que os vayáis haciendo a la idea de que Francia mola mucho más de lo que nos dejan ver las postales de la torre Eiffel. Ahí va:

Brasserie des cimes, Pelforth, D'aubrac, Bieres de Carcassonne, La Goudale, Gavroche, Fischer...

Me quedo sin tiempo y sin memoria. Algunas más hay por ahí que no recuerdo, pero que seguro valen la pena. Ya veréis, ya. Hacedme caso y seréis más felices.
A excepción de si se os ocurre probar las Panaché. Si catáis ese brebaje, no vengáis a reclamar nada. No son más que cervezas aguadas con gaseosa. Algo que aquí se hace con limonada y llamamos clara o champú... Horroroso, en mi opinión. Oh, y en Alemania Radler. Pero eso ya es harina de otro costal.

Ale. Sed felices, comed perdices y acompañadlas con una brown afrutada. Hasta más leer.